La cámara da voz a los pro y antitaurinos antes de decidir sobre la prohibición
04 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Las instituciones catalanas tienen «ansias aniquiladoras». Con esta contundencia se dirigió Salvador Boix, apoderado del torero José Tomás, a los diputados catalanes que ayer asistieron al comienzo de la ronda de comparecencias del debate sobre la abolición de los toros que se tramita en el Parlamento catalán. La treintena de ponentes convocados -toreros, filósofos, escritores y científicos- disponen de dos días más para intentar convencer a los parlamentarios de que apoyen o no la prohibición de las corridas en Cataluña.
La posibilidad de esta prohibición fue planteada por la plataforma PROU (basta, en catalán) en una iniciativa legislativa popular, que fue aceptada a trámite por la Cámara en diciembre. Se prevé que entre mayo y junio los grupos políticos voten si la única plaza de toros que hay en Cataluña, la Monumental de Barcelona, puede seguir programando festejos taurinos.
Debate enconado y que ha divido a la población y a los partidos, el asunto de los toros encuentra pocos puntos en común entre los que están a favor y los que están en contra. Uno de los posibles puntos de encuentro, planteado por movimientos animalistas, sería el de organizar corridas en las que no se matara al animal, pero los protaurinos rechazan esta posibilidad, ya que se «desnaturalizaría» la fiesta.
En el debate, que se celebra en la comisión de Medio Ambiente, se vivieron momentos de tensión durante algunas de las intervenciones. Por ejemplo, cuando el filósofo Jesús Mosterín comparó la matanza de los toros con la ablación del clítoris.
Por su parte, los portavoces de los grupos mantuvieron en sus intervenciones las posturas de sus respectivos partidos ante esta polémica. Mientras PSC y CiU no han dejado entrever cuál será su postura final (ambos tienen parlamentarios taurinos y antitaurinos), ERC e ICV han mostrado su cercanía a los planteamientos antitaurinos, y Ciutadans y PP han apelado a la libertad individual para defender las corridas.