Los populares descartan dar su apoyo al Ejecutivo si no rectifica por completo su política económica
17 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El debate monográfico sobre la situación económica que se celebrará hoy en el Congreso apunta a una confrontación política sin cuartel entre el Gobierno y el PP, en las antípodas del pacto de Estado para sacar al país de la crisis reclamado por partidos, sindicatos, empresarios y el propio Rey.
El Gobierno resta excepcionalidad a la cita y ve el debate como una comparecencia más de Rodríguez Zapatero en el Parlamento para informar de la evolución de la crisis y de la política del Ejecutivo. El PP, sin embargo, busca convertir la discusión en una mezcla entre debate sobre el estado de la nación anticipado y moción de censura, que permita visualizar el hundimiento de la credibilidad del Gobierno y presentar a su líder, Mariano Rajoy, como la única esperanza para salir de la recesión.
El objetivo fundamental del presidente, según explicó ayer el portavoz parlamentario socialista, José Antonio Alonso, es buscar «acuerdos básicos» con el resto de los grupos para poder aprobar su agenda de reformas, compuesta principalmente por el plan de reducción del déficit, la reforma del mercado laboral, la estrategia para el cambio de modelo económico, el pacto por la educación y la reforma del sistema de pensiones. «Encaramos el debate con buena fe y esperamos la colaboración del resto de los grupos, que esperemos estén a la altura de las circunstancias», comentó.
Giro de 180 grados
La estrategia del PP será bien distinta. Rajoy no lanzará ningún salvavidas a Zapatero, pero tampoco quiere que se cargue a su partido la responsabilidad de que la economía zozobre. El líder del PP va a exigir al presidente del Gobierno un imposible: que dé un giro de 180 grados a su política económica. De lo contrario, el Ejecutivo socialista deberá seguir en solitario o, al menos, sin el aliento del PP.
Rajoy insistirá en que él no gobierna y, por lo tanto, debe ser Zapatero quien adopte las decisiones necesarias para combatir la crisis. Pero intentará demostrar que tiene claro cómo sacar a España de la actual coyuntura, por lo que se presume que concretará alguna de sus recetas.