Interrogatorios en toda España a los implicados en decenas de llamadas

La Voz

ESPAÑA

Los cinco policías encargados de la investigación del chivatazo se dedicaron a localizar e interrogar a decenas de usuarios de móviles en busca del supuesto policía. Uno de los informes entregado a Garzón en abril del 2007 revela la magnitud de las pesquisas, sobre todo si se tiene en cuenta que por la frontera pasan personas procedentes de toda España.

Varios camioneros, comerciales, un responsable de Fiat, comerciales de Behobia, vendedores de coches, un pintor, transportistas de paso, un hostelero, llamadas entre matrimonios -incluso entre novios o amantes de viaje-, un jardinero, un fontanero con una chapuza en la zona, un estanquero, un gasolinero, el trabajador de una inmobiliaria que enseñaba un piso, un señor que iba a la ITV, la queja de un usuario a una plataforma de televisión, un operador de Renfe, un padre primerizo que telefoneó para consultar cómo inscribir a su hijo en la Seguridad Social. Todo fue comprobado. Los agentes revisaron una por una las 63 llamadas.

Interrogatorios exhaustivos

Se desplazaron a Fraga (Huesca), Calamocha (Teruel), Coslada y Pozuelo (Madrid) para hablar en persona con algunos de los usuarios. Hasta viajaron a Valladolid para interrogar a un niño que había tenido la mala idea de telefonear a un amigo para despedirse cuando iba en el autobús hacia Francia para un intercambio escolar. El interrogatorio fue exhaustivo, según varias de las personas que cometieron el pecado de usar su móvil ese día, a esa hora y en esa zona de Irún. ?En 62 de las 63 llamadas llegaron a la misma conclusión: «Tienen como protagonistas a personas particulares, ajenas absolutamente al conocimiento de los datos de la investigación».