Moncloa pide calma a la Generalitat y que no se adelante al Constitucional

A. Torices? / ?C. Reino

ESPAÑA

De la Vega quita hierro a la tensión política y cree que el Constitucional «no tardará mucho» en resolver

09 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno pidió ayer calma al presidente de la Generalitat, José Montilla, al que recomendó de forma diplomática que no abra debates políticos sobre las repercusiones de la sentencia sobre el Estatuto catalán antes de que el Tribunal Constitucional dicte la resolución y pueda conocerse su contenido real.

La vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, no quiso opinar sobre el envío por el presidente de la Generalitat de 200 cartas a instituciones para pedirles «unidad» de acción ante un fallo del Constitucional contrario al Estatuto. Pero dejó entrever que los debates prematuros no conducen a nada ya que la discusión «se podrá hacer con más propiedad cuando se conozca el contenido de la resolución>. Y cuando sea pública la resolución del tribunal, recomendó «dar normalidad democrática al debate político sobre la sentencia».

Enfriar el ambiente

De la Vega, tras la reunión del Consejo de Ministros, trató de enfriar el ambiente revuelto que viven los socialistas por este asunto y eludió mojarse en el rifirrafe dialéctico que mantienen Montilla y el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, Alfonso Guerra, quien el jueves calificó de «increíble» el envío institucional de cartas de movilización antes de conocer el fallo, una iniciativa que, a su juicio, demuestra que «los políticos catalanes están un poco en la estratosfera». Las palabras de Guerra fueron ayer suscritas por el ex líder de los socialistas madrileños Joaquín Leguina, quien consideró «improcedente> la actitud de Montilla y criticó a la dirección del PSOE por su silencio.

«Nosotros esperaremos a que se produzca la sentencia y entonces la valoraremos y acataremos», afirmó la vicepresidenta primera. «Esa es la posición del Gobierno y no tengo más que decir», zanjó sin querer contestar con cuál de los dos dirigentes socialistas estaba más de acuerdo. En todo caso, restó relevancia a las reacciones políticas e institucionales en Cataluña. Sus últimas palabras también buscaron generar un clima de tranquilidad en espera del fallo. De la Vega se mostró convencida de que «será una buena sentencia» que «no tardará mucho en conocerse», concluyó.