El Gobierno pidió ayer la intervención del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, a fin de encontrar una solución a la situación de la saharaui Aminatou Haidar y pidió además a las autoridades marroquíes que colaboren para resolver el caso.
Así lo anunció el director del Gabinete del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Agustín Santos, en el aeropuerto de Lanzarote, donde permanece la activista saharaui en huelga de hambre desde el 15 de noviembre, minutos antes de partir hacia Madrid tras permanecer varios días en la isla tratando de buscar una solución que aceptaran Haidar y las autoridades marroquíes, todo sin éxito.
«Voy a partir ahora hacia Madrid para informar al ministro de Exteriores de la situación de estos días aquí y para intentar mantener contactos con las autoridades marroquíes en Madrid, con la embajada». Estos contactos serán la continuación de otras gestiones ya llevadas a cabo ante el Gobierno de Rabat «sin que hasta este instante hayamos obtenido una solución satisfactoria, como nos gustaría», admitió Santos. «El Gobierno quiere reiterar su disposición, por un lado, a mantener esas gestiones, y además ha informado a las Naciones Unidas y ha pedido la intervención de su secretario general para entablar un diálogo con las autoridades marroquíes para encontrar una solución», explicó.
El presidente José Luis Rodríguez Zapatero destacó la complejidad del caso por su trasfondo político, el debate sobre el futuro del Sáhara Occidental. A su juicio, solo se encontrará una salida a través de un acuerdo entre el pueblo saharaui y Marruecos, un acuerdo que las Naciones Unidas intentan liderar, sin éxito, desde hace años.
El Gobierno de Canarias manifestó ayer su preocupación por el estado de salud de la activista y solicitó a Zapatero su intervención directa en el problema, que debería resolverse en horas para evitar que la s alud de Haidar empeore.