El Gobierno critica el « espectáculo poco edificante» y la «irresponsabilidad» de los populares
ESPAÑA
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró ayer que la lucha por el poder en Caja Madrid entre Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre es «un ejemplo más de la irresponsabilidad del PP». La portavoz gubernamental indicó que «resulta un espectáculo poco edificante» asistir en los últimos días a este enfrentamiento para copar la presidencia de la cuarta entidad financiara del país, en el que «se sustituyen la profesionalidad» deseable del candidato por «politización y batallas en clave personal».
Fernández de la Vega, como un día antes ya hizo el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, señaló que a ella no le parece ni bien ni mal la candidatura de Rodrigo Rato para la presidencia de Caja Madrid porque el Ejecutivo no tiene que pronunciarse sobre este asunto.
Que funcione
En Bruselas, donde asiste a la reunión de la Unión Europea, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero rechazó pronunciarse sobre la compleja situación interna y los enfrentamientos que vive el principal partido de la oposición. Se limitó a decir que «la democracia exige que los partidos funcionen adecuadamente» y que lo importante en una situación como la actual es «extremar el principio de responsabilidad política» y «el trabajo serio por los intereses de los ciudadanos».
El presidente del Congreso de los Diputados, el socialista José Bono, fue, en cambio, mucho más mordaz y no rehuyó durante un acto público en Toledo valorar los problemas de liderazgo de Rajoy en el Partido Popular. Indicó que «el liderazgo no lo regalan, ni hay tiendas ni almonedas en donde se pueda adquirir», y sentenció que cuando la dirección de un partido no se gana en un congreso sino que «se regala», en referencia a la designación a dedo de Mariano Rajoy por parte de José María Aznar, entonces fracasa.
También el ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco, recurrió a la ironía y denunció que en la pasada legislatura el Partido Popular se dedicó a denunciar que «España se rompe y se hunde», y ahora «el que se rompe es el PP y se hunde Mariano De Cospedal».