Los dirigentes del PP aludidos niegan las acusaciones, mientras Rajoy guarda silencio

Efe

ESPAÑA

El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, guardó silencio sobre el sumario judicial hecho público ayer sobre la trama Gürtel, y algunos de los aludidos negaron su vinculación. Rajoy, que inauguró la nueva sede del PP en Vitoria, no se quiso referir a los datos conocidos de la investigación del caso Gürtel, pese a las preguntas de los periodistas. Sin hacer una vinculación directa con la trama, en su intervención en la localidad burgalesa de Santa Gadea del Cid pidió a los afiliados a su partido que estén «con lo que preocupa a los ciudadanos», algo que ha insistido en que «no suele coincidir con lo que preocupa a otros».

La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, defendió que su partido mantenga «la cabeza fría» en la gestión del caso, especialmente en lo que afecta a la organización en la Comunidad Valenciana. El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González-Pons, cree que la investigación del caso pierde credibilidad porque «se está forzando la suerte procesal» con actuaciones como la grabación de conversaciones entre imputados y sus abogados, en una «quiebra descomunal» del principio de defensa.

Tras afirmar: «Vamos a dejar que el morlaco salga entero», el dirigente del PP indicó que en el procedimiento judicial se están filtrando informaciones «de una manera medida, premeditada, calculada», con la intención de desviar la atención y de hacer daño al PP.

De Cospedal y Fraga

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, respecto a los comentarios del presidente fundador del partido, Manuel Fraga, sobre la situación en la Comunidad Valenciana, ha dicho: «Nosotros estamos actuando como tenemos que actuar». De Cospedal lo expresó así al ser preguntada sobre el comentario de Fraga diciendo que «no da la sensación de que vaya muy bien» la situación del PP valenciano.

El presidente del PP andaluz, Javier Arenas, reiteró que no tiene «absolutamente nada que ver» con el caso Gürtel, que investiga una trama empresarial vinculada con el entorno de su partido, y advirtió que llevará a los tribunales a quienes lo acusen de ello.

Arenas reiteró que no tiene nada que ver con la información de que en una misiva que en el 2003 Álvaro Pérez, el Bigotes , envió al entonces secretario general del PP, Mariano Rajoy, reclamando el pago de «dinero B» por actos en Galicia, comunicaba también que Arenas estaba al tanto.

Por su parte, el PSOE de Castilla y León exigió ayer aclaraciones, respuestas y responsabilidades a los presidentes nacional y autonómico del PP, Mariano Rajoy y Juan Vicente Herrera, sobre la supuesta extensión del caso a esta comunidad autónoma.

Asimismo, el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, reclamó ayer a los jueces que actúen de manera urgente e inmediata para que toda la supuesta trama de corrupción que vincula al Partido Popular en el caso Gürtel salga a la luz cuanto antes y pague por ello el que tenga que pagar.