El Gobierno vasco y los alcaldes enterraron sus roces políticos y acordaron actuar en «absoluta sintonía»
28 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El Gobierno vasco y Eudel, la federación de municipios de la comunidad autónoma controlada por el PNV, llegaron ayer a un acuerdo para retirar de las calles del País Vasco toda la simbología vinculada a la banda terrorista ETA y su entorno -carteles, pintadas, pancartas o fotografías-y para impedir cualquier tipo de acto que suponga enaltecimiento del terrorismo. El apretón de manos final entre el consejero vasco de Interior, el socialista Rodolfo Ares, y el presidente de Eudel, el alcalde nacionalista de Tolosa Jokin Bildarratz, enterró los roces y desencuentros surgidos en el presente verano entre el jefe de la Ertzaintza y regidores del PNV y EA por la política de «tolerancia cero» contra la simbología etarra llevada a cabo por la policía autonómica vasca durante las fiestas en sus pueblos y ciudades.
Tras una hora y media de reunión y discusión entre ambas delegaciones, Interior y Eudel emitieron un comunicado conjunto en el que señalan que las instituciones han sellado «un compromiso permanente» para colaborar «en absoluta sintonía» en la exclusión del enaltecimiento de los terroristas de los espacios públicos de Euskadi, que deben ser preservados «para la convivencia en paz y libertad». El Ejecutivo y los representantes de los 250 municipios vascos, más de la mitad gobernados por el PNV, se comprometen a «evitar cualquier tipo de manifestación que enaltezca el terrorismo u ofenda la memoria y dignidad de las víctimas».
Fin de la «impunidad»
El pacto institucional es un paso fundamental en el fortalecimiento de la estrategia para el fin de la «impunidad» pública de la izquierda aberzale, completada con la contundencia y persistencia de las actuaciones contra homenajes, manifestaciones o exhibición de símbolos en favor de ETA o de sus presos que han ejecutado en los últimos meses las fuerzas de seguridad gracias a los acuerdos de los jueces y fiscales de la Audiencia Nacional.
Es el colofón en la lucha antiterrorista a la persecución de los comandos y a la ilegalización de los brazos políticos y sociales de ETA: la deslegitimación social de la banda. El comunicado conjunto destaca que debe tratarse de «un compromiso permanente, no fruto de las coyunturas puntuales ni de los períodos concretos», y reclama la participación activa y «diaria» en la tarea de la sociedad vasca, a la que llaman a «no resignarse y a no asumir como normal la presencia en nuestras calles y plazas de determinados símbolos que enaltezcan el terrorismo u ofendan la memoria de las víctimas».
El Gabinete liderado por Patxi López ha comprometido su apoyo en esta tarea a todos los ayuntamientos, «sobre todo a aquellos que viven las situaciones más complicadas», porque una treintena de municipios son gobernados por concejales de ANV, más de la mitad con mayoría absoluta.
«Pedagogía democrática»
Con el objetivo de «intensificar la pedagogía democrática» y de «fortalecer la coordinación y la actividad preventiva» el acuerdo destaca que se reforzarán y harán más frecuentes las reuniones de las juntas locales o comarcales de seguridad, en las que participan los responsables políticos, agentes locales, Ertzaintza y equipos de protección civil y emergencias.
El consejero Ares no solo pretende la colaboración activa de los ayuntamientos en la limpieza de fachadas y retirada de símbolos, sino también su implicación a la hora de impedir el protagonismo de colectivos que apoyan a ETA en las fiestas locales o la denegación de licencias para regentar txosnas , casetas festivas con música, actividades y bar.