El PP amenaza ahora con llevar a Bruselas la denuncia del espionaje

ESPAÑA

El PSOE pide dimisiones por una acusación sin pruebas que atribuye a una estrategia para tapar los escándalos

09 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ajeno al aluvión de críticas que le han llegado incluso de la judicatura, el Partido Popular dio ayer un giro de tuerca a su estrategia de presión contra el Gobierno y mostró su intención de recurrir incluso al Parlamento Europeo para denunciar tanto las supuestas escuchas ilegales como lo que en el partido consideran una campaña del Gobierno para acabar con la principal fuerza de la oposición. Una acusación que siguen sin sustentar en pruebas concretas, lo que llevó al responsable de libertades públicas del PSOE, Álvaro Cuesta, a pedir una vez más la dimisión de Dolores de Cospedal.

Una petición que a la secretaria general del PP la deja indiferente. En unas declaraciones que ayer difundió la agencia Efe, Dolores de Cospedal da un paso a un lado al obviar el tema de las escuchas pero sin por ello dejar de arremeter contra los socialistas, a los que considera «muy aficionados a levantar falsos testimonios sobre personas», en alusión al presidente valenciano, Francisco Campos, pero también al líder de los populares canarios, José Manuel Soria, ambos imputados en sendos casos de corrupción que posteriormente fueron archivados por los correspondientes tribunales. Aunque ambas decisiones han sido recurridas y, en consecuencia, el cierre de las causas no es aún definitivo.

Una situación que da pie a Dolores de Cospedal a destacar, en alusión a los socialistas, que «alguien debería plantearse quién restituye la vida familiar y personal» de ambos dirigentes políticos. Además, critica que, en su opinión, «el PSOE se ha sentido muy molesto» por los autos judiciales favorables a los dirigentes populares, y «especialmente» la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, que «ella sí se ha sentido molesta y ofendida».

Pero los continuados ataques del PP hacen de momento escasa mella en el PSOE, que los atribuye a una simple «huida hacia adelante», según el portavoz socialista en las Cortes valencianas, Ángel Luna, que califica las acusaciones de espionaje como «una maniobra política que carece de toda lógica» y con la que únicamente pretenden tapar «los escándalos» que afectan a los populares.

En cambio, los populares, aunque siguen sin aportar pruebas concretas, aseguran, como hizo ayer su secretario de Comunicación, Esteban González Pons, que «hay ya gente» de los ministerios de Interior y de Justicia «contándonos cosas», que han empezado «a darnos muchas claves» sobre cómo se han gestado algunas operaciones que se han llevado a cabo este año «contra el PP».

Con estos argumentos, González Pons anunció que el PP está pensando en acudir al Parlamento Europeo para que examine la actitud del Ejecutivo y la utilización que, según los populares, hace «de los medios del Estado de derecho» para «tachar y desacreditar» al principal partido de la oposición.