La denuncia de una coruñesa a la que estafaron 2.000 euros propició el cierre de una empresa malagueña dedicada al servicio telefónico de videncia y a la detención de su propietaria. La víctima realizó una llamada al teléfono de esta empresa, de tarifa especial, y allí le dijeron que le podían realizar un ritual esotérico gratuito, para lo cual tendría que llamar a intervalos de treinta minutos a este servicio y seguir las indicaciones que le darían sin tener que preocuparse del coste porque le «codificaban» las llamadas. Todo eso era mentira, pues el ritual duró cinco días y le ocasionó el perjuicio de 2.000 euros. La policía recogió la denuncia, investigó y esta semana fue clausurada la empresa. El Ministerio del Interior ha aprovechado esta denuncia para recordar a la población que las empresas estafadoras como la ahora clausurada, no dudan en engañar a personas especialmente vulnerables respecto a ciertos temas, para mantenerlas el máximo tiempo al teléfono, e incluso amenazan a la víctima con que si cuelga sufrirá las más graves y misteriosas desgracias, y la instan a llamar una y otra vez cada vez que la llamada se corta con tal de obtener más dinero.