31 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
La internacionalización de la figura de Garzón llegó con la detención en Londres del general Pinochet y su posterior procesamiento, al tiempo que solicitaba su extradición para juzgarlo en España.
Esa actuación, aplaudida por socialistas y recriminada por el PP de Aznar, le dio una nueva dimensión a su trabajo. Así inició una nueva etapa en su carrera profesional que presenta varios claroscuros, todos ellos tapados por la dimensión político-mediática que alcanzó la causa de la memoria histórica. No menos polémica le está resultando su actuación en el tema de Guantánamo.