El 2009 nos traerá grandes sorpresas

Manuel Campo Vidal

ESPAÑA

Las encuestas detectan una corriente subterránea de profunda decepción con ?el Gobierno y la oposición que puede aupar a quien sea capaz de capitalizarla

04 ene 2009 . Actualizado a las 20:24 h.

Dos encuestas sin desperdicio y la decisión tomada por sorpresa de Juan José Ibarretxe de convocar elecciones el 1 de marzo, coincidiendo con las gallegas, han adelantado la temporada política del 2009. La maquinaria de los partidos echa humo.

Los titulares de los sondeos dicen una cosa pero los movimientos del subsuelo político indican otra. Titulares: el PSOE, a pesar de la crisis, resiste, aunque retroceda algo; el PP no se consolida porque su política se entiende poco y porque Mariano Rajoy no es una locomotora; los nacionalistas del PNV y de Convergencia suben algo y, por último, Rosa Díez tiene buena expectativa de voto entre los electores del PP y socialistas desencantados.

Sin embargo, una conversación con los directores de los institutos Noxa y Sigma 2, Julián Santamaría y Carlos Malo de Molina, ilumina los datos de la cocina demoscópica y anuncia cambios. Algo se mueve en el subsuelo político.

Primer asunto: el PSOE resiste, tal como están las cosas, pero eso es obra básicamente de la hiperactividad de Rodríguez Zapatero y de la capacidad estratégica de José Blanco. Entre los dos mantienen la apariencia positiva, porque el Gobierno no anda bien, con ministros desafortunados y otros en la clandestinidad mediática.

«Desde que volvimos de vacaciones en verano no hemos descansado ni sábados ni domingos, y fiestas de Navidad, las mínimas», lamenta una colaboradora del presidente. Esa hiperactividad le ha dado fruto en las encuestas, a pesar de que una parte del electorado habla de una cierta decepción Zapatero.

Mientras, el PP no arranca en las encuestas, cuando se esperaba que aprovechara la crisis. «Eso de que el triunfo caerá como fruta madura, base de la abulia marianista, no da resultado», señala preocupado un técnico que colabora con su partido.

Para Carlos Malo, en cambio, «los dos dirigentes están mal, tanto Zapatero como Rajoy, pero la diferencia está en que el uno sabe vender y comunicar bien mientras que Rajoy no vende».

Entretanto, los nacionalistas suben, pero la cocina de los sondeos demuestra que avanzan menos de lo que dicen algunos titulares de prensa. «Con la muestra reducida que manejamos, unas pocas opiniones provocan un efecto de subida llamativo, pero después eso quedará en poca cosa», advierte Julián Santamaría.

La alternativa

Y la gran sorpresa: Rosa Díez, a la que se le llega a atribuir posibilidad de rescatar el 10% del voto popular. Para Julián Santamaría, «ese es un fenómeno más madrileño que español, por lo que no es probable que saque diputados en Galicia o el País Vasco; otra cosa es que en Galicia le estropee algunas actas al PP». O quizás alguno al PSdeG, habida cuenta del malestar detectado entre votantes socialistas por algunas iniciativas como la de las galescolas, se insiste desde Galicia.

La gran baza de Rosa Díez es llegar a junio, aprovechar que las elecciones europeas son de circunscripción única, y sacar de dos a cuatro diputados. Y desde ahí armar un partido alternativo bastante más serio que una reunión de descontentos y damnificados.

Entretanto, Juan José Ibarretxe, cuestionado incluso en su propio partido, ha jugado de listo. Al convocar el mismo día que en Galicia obliga a dividirse en la campaña a Zapatero y a Rajoy y ha adelantado al menos tres semanas la cita electoral en su comunidad. Así reduce las posibilidades de otras opciones nacionalistas, como Eusko Alkartasuna, con menos recursos para organizar la campaña.

En el subsuelo de la política, según advierten las encuestas, hay una sensación de profunda decepción del electorado hacia el Gobierno y también hacia la oposición. Quien sepa capitalizar todo eso puede tener futuro.

¿Cambios que se apuntan?. Remodelación del Gabinete en cuanto el calendario y el agravamiento de la crisis lo permitan. Los dos vicepresidentes, María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes, ya no son tan imprescindibles para Zapatero. Alfredo Pérez Rubalcaba, Carme Chacón y José Blanco parecen llamados a ser la guardia renovada de Zapatero en el Gobierno.

Y más cosas: peligro serio para Mariano Rajoy, porque las encuestas son valiosa munición para sus críticos. Y cansancio por la presión nacionalista y las cesiones socialistas. Todo eso y el acelerador de la crisis traerá cambios muy importantes en el 2009.