Un avión de Air Europa procedente de Glasgow agotó toda la pista de aterrizaje y logró detenerse a unos metros de la playa sin que ningún pasajero resultara herido
01 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Con el accidente de Barajas en la memoria reciente todas las miradas se dirigieron ayer al aeropuerto de Lanzarote. A las 7.23 (hora insular), un avión de Air Europa procedente de Glasgow se salió de la pista en el momento del aterrizaje. El Boeing 737-800 estuvo a punto de impactar contra la valla de seguridad que rodea el aeródromo y se detuvo a menos de cien metros del mar. En el interior del aparato, 74 turistas procedentes de Escocia y 6 tripulantes. La mayoría de ellos no fueron conscientes de lo apurado del aterrizaje hasta que vislumbraron, ya en tierra y a través de las ventanillas, las luces de los camiones de bomberos y los coches de policía, parte del dispositivo de emergencia que se activó a causa del incidente. Los pasajeros notaron, eso sí, que la maniobra se hizo a gran velocidad y sintieron fuertes vibraciones pero no fue hasta que abandonaron el avión, por la escalera y sin necesidad de que se activaran las rampas de emergencia, cuando se dieron cuenta de que el aparato había estado a punto de salirse del recinto y de que solo unos metros los separaban de la playa.
Quienes sí tuvieron que aguantar la respiración hasta que el Boeing se detuvo fueron los vecinos de la zona residencial próxima al aeropuerto, sobre todo aquellos que caminaban por el paseo que discurre paralelo a la pista. A primera hora son muchas las personas que practican deporte en esta vía peatonal de Playa Honda, curiosamente la principal colonia de gallegos en la isla de Lanzarote. Acostumbrados al ir y venir de los aviones, enseguida se dieron cuenta de que a la nave de Air Europa se le acababa la pista. Algunos llegaron a tener la sensación de que se les echaba encima.
Una comisión de investigación será ahora la encargada de determinar las causas de este incidente. Por el momento, la compañía ha señalado en un comunicado que la pista se encontraba «mojada por la lluvia». Por su parte, algunos testigos han señalado que el avión entró muy alto en el recinto y que empezó a tomar tierra en un punto de la pista más avanzado de lo que es habitual.
El incidente obligó a cerrar al tráfico durante tres horas el aeropuerto de Lanzarote, donde casualmente el miércoles se había hecho un simulacro de accidente aéreo basado en un aterrizaje de emergencia. El Boeing fletado por Air Europa tuvo que ser remolcado desde el final de la pista hasta la zona de aparcamiento de las aeronaves, al resultar imposible que el aparato abandonara la zona por sus propios medios. Poco antes de las once de la mañana se retomó la actividad en el aeropuerto.
El sindicato de pilotos insistió ayer en la necesidad de conocer los resultados que obtenga la Comisión de Investigación de Accidentes antes de hacer cualquier valoración. «Toda opinión emitida sin dicho análisis carece de la más mínima seriedad y no es más que un ejercicio de especulación», indicaron los pilotos en un comunicado, en el que también reseñaron la alta cualificación de la tripulación.