La policía ha desarticulado un grupo organizado dedicado a la importación, producción y distribución de joyas falsas de prestigiosas marcas por todo el territorio nacional. En la operación han sido detenidas 22 personas, entre ellas el proveedor, los distribuidores, mayoristas y responsables de distintas joyerías implicadas, y se ha imputado a otras 14. En los 56 registros realizados han sido incautadas 16.767 piezas, que podrían superar los tres millones de euros en el mercado.
La operación se ha llevado a cabo en Madrid, Andalucía, Burgos y Galicia. En esta comunidad se inspeccionaron una joyería en Ferrol y una tienda de bisutería y complementos en Viveiro, que además de vender piezas falsas, distribuían el material por la zona noroeste de España. En la primera, un individuo resultó detenido, y en la segunda, otro fue imputado. En los cuatro registros efectuados se incautaron 201 unidades ilícitas. El 90% de las piezas incautadas son falsificaciones de la marca Tous, mientras que entre el resto abundan pulseras, relojes, pendientes y anillos de plata, oro y oro blanco de firmas tan reconocidas como Versace, Dolce & Gabbana, Channel, Cartier o Bvlgari. Según explicaron los responsables policiales de la operación, la mayoría de las piezas son de plata, porque «en época de crisis tienen más salida que el oro».
Copias exactas
El material se trataba de copias exactas, y era adquirido en numerosas ocasiones mediante pedidos concretos por parte de personalidades de la jet marbellí.
Entre las solicitudes figuraban relojes Rolex Submariner, en acero y oro, por un valor de más de 3.000 euros. Otras piezas de Cartier eran vendidas por unos 1.000 euros, cuando el precio de las originales es de 3.000. La investigación se inició con la denuncia interpuesta ante la Policía Municipal de Madrid por el representante legal de una prestigiosa compañía italiana, quien alertaba de la existencia de dos empresas que estaban vendiendo por Internet joyas falsas de la marca que él representaba.
El grupo desarticulado estaba integrado por individuos de nacionalidad española, organizado jerárquicamente y con una delimitación de las funciones de cada uno de sus miembros.
La organización recibía de forma semanal o quincenal la mercancía, que ofrecía en el mercado ilícito, en joyerías o en Internet, las réplicas en primicia casi al mismo tiempo que los originales.
Las piezas eran recibidas en Córdoba, donde se ubicaban el proveedor, José David A.?G., y los distribuidores, Carlos R.?C. y Manuel A.?P., que las repartían por toda España. El cabecilla recibió 289.000 joyas procedentes de Tailandia, donde se busca al proveedor. En dos de los registros en joyerías de Madrid se encontraron 130 moldes de tres conocidas marcas, así como ceras para la fabricación de joyas. Todos los locales y joyerías registrados compaginaban las actividades ilícitas con las legales, lo que dificultó el esclarecimiento de los delitos.
Los precios de venta al público eran más baratos que la joya original, pero mucho más caros que los de otra pieza de idéntica naturaleza. Además, los clientes eran engañados al comprar joyas falsas en lugares que les ofrecían credibilidad.