El dinamismo de la criminalidad informática exige reformas en el ordenamiento penal, según la Fiscalía
ESPAÑA
Las 121 detenciones registradas en las últimas horas en el marco de la operación Carrusel elevan a 521 el número de imputados en lo que va de año por delitos relacionados con la pornografía infantil a través de Internet o por teléfono móvil. Esta forma de delincuencia, propiciada por los constantes avances tecnológicos, lejos de estar controlada, va a más cada año.
Las fuerzas de seguridad investigaron el año pasado 313 delitos de pornografía infantil cometidos a través de Internet o de las nuevas tecnologías, lo que supone el 12% de la criminalidad informática perseguida en el 2007.
Según refleja la memoria de la Fiscalía General del Estado, presentada el pasado lunes con motivo del nuevo año judicial, las investigaciones por pornografía infantil -no solo vinculadas a los sistemas informáticos- han pasado de 135 en el 2005 a 341 en el 2007, experimentando un incremento del 150%
La Fiscalía considera que este aumento justifica la «creciente preocupación por este tipo de actividades que se sirven de menores para tan reprochables comportamientos y cuyos efectos, merced a la utilización de las nuevas tecnologías, se propagan instantáneamente a cualquier lugar del planeta».
Un delito más
Los de pornografía infantil son solo una parte de los delitos informáticos, que ascendieron a 2.600 en todo el año pasado.
Las cifras proceden del Cuerpo Nacional de Policía, que investigó 841 delitos y detuvo a 594 personas en relación con la cibercriminalidad, y de la Guardia Civil, cuyo grupo de delitos telemáticos se hizo cargo de 1.305 casos en el 2007.
Asimismo, se incluyen los datos de la Ertzaintza, que el año pasado persiguió 423 delitos informáticos -113 más que en el 2006-, y de los Mossos d'Esquadra, que investigó 21 actividades criminales relacionadas con la Red y las nuevas tecnologías. El ministerio público destaca que las estadísticas aportadas por la Policía Judicial responden a «parámetros diversos» y hace una llamamiento al establecimiento de «sistemas de dirección y coordinación entre las distintas unidades» especializadas en esta materia.
Por otro lado, la Fiscalía General advierte de que el «dinamismo, versatilidad y constante aparición de nuevas conductas» en materia de criminalidad informática hace previsible en un futuro próximo la obligada reforma del ordenamiento penal.