Localizadas en la capital 75 obras de arte, entre ellas Mirós, Tapies y Picassos pertenecientes a Roca, cerebro de la operación Malaya
05 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El tesoro de la operación Malaya ya está en manos de la policía. Los agentes de blanqueo de capitales descubrieron en una oficina de Madrid la cueva donde Juan Antonio Roca, presunto cerebro de la trama de corrupción marbellí, escondió la fortuna que amasó entre 1991 y el 2006. Los investigadores localizaron en la sede de una empresa tapadera 75 obras de arte de un valor incalculable, entre las que se hallan Mirós, Picassos y Tapies, además de otra veintena de los más importantes autores modernos y contemporáneos. Cuadros y esculturas que el asesor del Ayuntamiento de Marbella, un ignorante del arte, utilizó para blanquear las ingentes cantidades de dinero negro que generaban sus negocios inmobiliarios.
Los especialistas de la Unidad contra la Delincuencia y el Crimen Organizado (Udyco) de la Costa del Sol necesitaron justo dos años para llegar al escondite de Roca y probar que la colección artística pertenece al ex asesor urbanístico. La mayoría de las 75 obras de arte fueron incautadas en unas oficinas de la calle Goya, número 15, de Madrid, sede social de un grupo de empresas tapadera que gestionaban dos de sus testaferros, Carlos Sánchez Hernández y Andrés Lietor Martínez.
El camino hasta Goya 15 fue arduo. La única pista era un archivo informático excel titulado listadecuadros.xls, que apareció en el registro de la empresa Mara Asesores, otra de las firmas vinculadas a Juan Antonio Roca.
En aquel elenco, que los policías pasaron a conocer como el archivo Maras, aparecían centenares de obras maestras que, supuestamente, habían pasado en algún momento por las manos del cerebro de la trama marbellí.
Veinte autores universales
Los nombres que allí figuraban dejaron sin aliento a los policías: Picasso, Miró, Tapies, Torres García, Eduardo Arroyo, Equipo Crónica, Barceló, Francisco Bores, Jean Cocteau, Ismael de la Serna, Grau Sala, Buthaud, Dubufeet, Klein, Óscar Domínguez, Antonio Saura, Paul Razé, Poliakoff, Niki Saint Phalle o Manolo Millares. Y no eran los únicos. El patrimonio artístico de Roca podía ser inmenso y, aunque el ex asesor estaba detenido, las obras de arte se encontraban en paradero desconocido.
Desde mayo del 2006, y siempre con el miedo a que los testaferros de Roca pudieran deshacerse de los lienzos y esculturas, los agentes trabajaron contrarreloj hasta que por fin dieron con los marchantes de arte que suministraban las obras a Roca para que este blanqueara su dinero. Los informes policiales y judiciales, revelan que el principal proveedor del ex asesor de urbanismo era el uruguayo Alberto Héctor de Jesús Pedronzo Moreiro, Beto , quien había vendido a Juan Antonio Roca cuadros por valor de más de 15 millones de euros.
Roca pagaba las obras con dinero y con algunas de las viviendas que, a su vez, le entregaban como mordidas. La policía documentó que Beto recibió casas o locales de Mediterránea de Inmuebles 47, otras de las empresas ligadas a Roca, a cambio de los cuadros. Inmuebles sucios se convertían así en limpias obras de arte.