El factor miedo sentenció al PP el 9-M

ESPAÑA

Uno de cada cinco electores temían una victoria de Rajoy, frente a sólo un 8,5% que sentían lo mismo ante un triunfo socialista, según un estudio del CIS

28 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El cambio de estrategia de Mariano Rajoy, su giro al centro, su nueva oposición «constructiva», la sustitución de Acebes y Zaplana y la aparición en la cúpula de nuevas caras como Sáenz de Santamaría, Cospedal o González Pons tiene una clara explicación demoscópica. La quinta parte de los españoles tenían miedo de que el PP ganara las elecciones. Este es uno de los datos que se contienen en el extenso estudio poselectoral sobre las elecciones generales que dio a conocer ayer el Centro de Investigaciones Sociológicas. En cambio, la posible victoria de los socialistas solo provocaba temor en el 8,5% de los ciudadanos. El miedo al PP hizo que algo más de un millón de potenciales votantes de Izquierda Unida y de los nacionalista se inclinaran esta vez por Zapatero, según han indicado otros estudios.

Pero la renovación en el PP ha tenido un límite, no ha afectado al líder que le llevó a la derrota y la encuesta del CIS detecta que tiene problemas. Zapatero supera a Rajoy en valoración (5,72 frente a 4,23) y en todos los apartados (competencia, honradez, liderazgo y preocupación por la gente). La mayor diferencia se da en el liderazgo.

Zapatero ganó los debates

El CIS también revela que Zapatero ganó claramente los debates televisivos, ya que el 53,3% afirman que estuvo más convincente, por solo un 21,5% que cree que lo fue Rajoy. Los duelos fueron muy seguidos, puesto que solo la tercera parte de los españoles no vieron absolutamente nada de ellos. Aunque al 63% de quienes los siguieron no les influyeron en absoluto al votar, sí afectaron de una u otra forma a uno de cada tres electores. Al 18,6% les sirvieron para reforzar su decisión de votar al partido que tenían pensado; al 7,3% les animaron a votar; al 3,9% a decidir por quién hacerlo; y al 1,5% a inclinarse por una opción distinta de la que tenían en mente.

La influencia de la campaña electoral en el voto es mayor de lo que se creía. Es cierto que antes de que se iniciara casi el 80% de los que acudieron después a las urnas ya habían tomado su decisión. Pero un porcentaje nada desdeñable (19,4%) lo hicieron cuando ya estaba en marcha. Y lo más sorprendente es que un 9,1,% decidieron su voto una semana antes de la cita electoral y un 4,6% el mismo 9-M.

Cuando se pregunta a los votantes del PSOE cuál fue la principal razón que les movió a hacerlo, la gran mayoría (68,3%) se decantan por la ideología («es el que mejor representa las ideas de gente como yo») o por la tradición («es mi partido y siempre le voto»). El 11,9% admiten que sobre todo para evitar que ganase el PP. Hay una diferencia sustancial entre los votantes del PP, ya que el 29,1% estiman que es el partido más capacitado para gobernar España.

Los políticos salen muy malparados, porque la gran mayoría de los ciudadanos consideran que siempre buscan sus intereses personales cuando están en el poder (61,9%).