Tarragona fue la zona de Cataluña que ha sufrido los mayores daños materiales causados por el temporal y la abundante lluvia de ayer, que superó en muchos lugares los 100 litros por metro cuadrado. El viento ha derribado ramas, árboles e incluso postes y también alguna fachada, pero no ha habido heridos.
La lluvia superó los 100 litros por metro cuadrado en muchos lugares de Cataluña, en especial en el sur de Tarragona, precipitaciones que cayeron también en Barcelona y Girona después de una larga sequía.
En el transporte, los más perjudicados han sido de nuevo los ferrocarriles de Renfe, con dos trenes paralizados, el último de ellos por una bajada de tensión entre las estaciones de Rajadell y Calaf, de la línea Barcelona-Manresa-Lleida, según informó la compañía, que calculó en un centenar las personas atrapadas en el convoy y para las que Renfe habilitó un servicio alternativo.
La circulación en la autopista AP-7, en sentido norte, que se había cortado por la mañana a la altura del término municipal de Tarragona por la caída de árboles por el viento, quedó restablecida durante la tarde.
Situación de emergencia
En el sur de Tarragona el temporal ha sido tan fuerte que el alcalde de Deltebre, Gervasi Aspa, ha pedido a la Generalitat que declare el Delta del Ebro «en situación de emergencia nacional» tras la desaparición de tramos enteros de la playa de la Marquesa y la Balsa de la Arena. Las olas eliminaron entre 8 y 12 metros de arena, rompiendo el cordón de protección de la playa. Además, el agua del mar llegó a en trar en los campos de arroz más cercanos a la playa.