28 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Un imprudente exceso de confianza es la causa que se baraja para explicar la muerte de un espeleólogo madrileño de 52 años, cuyo cadáver fue rescatado en la noche del sábado en una sima de Valsalobre, en Cuenca, tras caer al vacío desde una altura de algo más de 60 metros.
El fallecido, que había formado parte de un antiguo grupo de rescate y llevaba más de 30 años practicando esta actividad, era miembro de la Federación Madrileña de Espeleología.