Una chica de 15 años resultó herida grave el pasado día 10 en Ermua (Vizcaya) al recibir una brutal paliza por parte de otra menor con «serios desajustes familiares», durante una discusión entre adolescentes, y ayer recibió el alta médica del Hospital Donostia, de San Sebastián.
La joven N.?S. fue agredida el domingo 10 de febrero por la tarde, en las instalaciones deportivas de un centro educativo del barrio de Ongarai, de Ermua.
Según el relato de su familia, varios adolescentes golpearon a la chica con una barra de hierro, le quemaron el pelo y la arrollaron con una moto, ante la mirada indiferente de varios testigos en viviendas colindantes. Solo un joven quiso intervenir en defensa de la chica y también fue golpeado por los agresores.
Cuando finalizaron los golpes, la menor caminó hasta su casa sangrando por la boca, los oídos y la nariz, con numerosas contusiones en la espalda y graves lesiones en un ojo, por lo que sus padres la trasladaron a un ambulatorio, desde donde fue llevada al Hospital Donostia. En este centro sanitario fue operada el día 11 de las graves lesiones de su ojo izquierdo y, aunque ayer fue dada de alta, deberá someterse a revisiones y ser atendida nuevamente por los servicios de oftalmología y cirugía maxilofacial, ya que también presentaba golpes en la cara.
Educación informó de que la semana pasada comenzó las gestiones para clarificar lo sucedido y hacer un seguimiento de ambas alumnas junto con los servicios sociales del Ayuntamiento de Ermua. El departamento de Educación precisó que la víctima de la paliza fue trasladada a un programa complementario en el mismo centro de Mallabia, que es hiperactiva y que «su relación con los demás alumnos es frecuentemente conflictiva».
Amenazas de suicidio
En cuanto a la agresora, que la semana pasada amenazó con un suicidio, y según comentó recibió amenazas, ayer fue recogida por su madre, y es previsible que no vuelva al centro escolar por un tiempo.
El alcalde de esta localidad, Carlos Totorika, deseó ayer que las responsabilidades en la brutal paliza a la joven sean «depuradas hasta sus últimas consecuencias» porque cualquier agresión «es inaceptable e injustificable». Totorika hizo un llamamiento a mantener la prudencia sobre estos hechos, porque implican a menores de edad y porque el juez ha decretado el secretario de sumario, y emplazó a respetar la «privacidad e intimidad personal» de los implicados.
También se pronunció sobre este asunto el consejero vasco de Justicia, Joseba Azkarraga. Calificó la agresión de barbaridad y consideró que «este tipo de actos demuestran que algo está fallando en nuestra sociedad y en el ámbito de la convivencia», aunque matizó que se trata de un «hecho excepcional».
Azkarraga se mostró reacio a considerar la agresión un caso de acoso escolar porque «después de lo ocurrido en Fuenterrabía en el caso de Jokin -el escolar de 14 años que se suicidó en el 2004 tras haber sido vejado por algunos compañeros- nosotros no hemos tenido más casos en nuestros centros de menores».