El ex presidente del PNV Josu Jon Imaz aseguró ayer que durante la pasada tregua «tocamos con la punta de los dedos la paz», pero que el proceso de negociación se rompió por «la debilidad y sumisión del mundo de Batasuna a ETA».
Imaz insistió en que la banda armada es la «única responsable» del fin del alto el fuego y lamentó la oportunidad perdida. Sin embargo, se mostró optimista porque «vamos mejorando» y «tengo confianza en que la sociedad vasca acabará con la violencia y la división política entre los partidos», explicó en la cadena Ser.
Según el ex dirigente nacionalista, si el proceso de paz que comenzó con la tregua de ETA en junio del pasado año hubiera seguido adelante, «ahora tendríamos una paz cuasi consolidada», aunque advirtió que ello no hubiera significado «que esto se hubiese solucionado para siempre». Señaló que se necesitarán «varios años para cerrar las heridas sociales que el ejercicio de la intolerancia de ETA han dejado en el tejido social vasco después de tres décadas».
Imaz, que dijo que se marchar de la política «sin dolor», reconoció que sus cuatro años al frente del PNV hubieran tenido un final «mucho más bonito» si hubiera salido bien la negociación con ETA.