«Estaba en un centro de Las Palmas y me escapé»

La Voz

ESPAÑA

El senegalés Mamadou Driop tiene 27 años. Con 26 llegó a España en cayuco por las Islas Canarias. «Estaba en un centro de Las Palmas y a algunos se los llevaron. Me enteré que los repatriaban a Senegal y me escapé de allí», dice.

«Me eché a correr -recuerda-. Cuando llegué a la ciudad conocí a otro senegalés. Él me dejó duchar y me dio ropa nueva para que la policía no me pudiera identificar, pero no me podía quedar en su casa porque le podía trae problemas. Entonces me fui a la playa y dormí en cartones durante días».

A través de su madre se enteró de que tenía un primo en A Coruña que le podía ayudar. «Me dijo que si tenía pasaporte podía subir en avión. Un amigo me mandó el suyo, compré un billete con su nombre a Santiago, y no se dieron cuenta. Llevo aquí desde noviembre del 2006».

Mamadou ha trabajado clandestinamente en la construcción y en la agricultura en diferentes puntos de España antes de instalarse en A Coruña.

«Me cogieron vendiendo cedés. Un policía pisó la tela y me eché a correr sin poder llevarme los discos». ¿Cómo funciona ese mercado? «Te dan un número fijo de discos y, en función de lo que vendas, ganas 10, 20 o 30 euros. Te hacen una nota del tipo 'todo esto te cuesta 150 euros, cada día vas pagando lo que puedes hasta completar la deuda».