El pegadizo estribillo del tema de Tequila Que el tiempo no te cambie sirvió a los socialistas para dar el espaldarazo a la candidatura de Zapatero en un acto con una escenografía moderna y muy cuidada puesta al servicio exclusivo del presidente del Gobierno. Ayer se hizo evidente que el PSOE va a centrar toda su márketing electoral en la figura de Zapatero. Hasta el atril desde el que habló tenía la forma de la omnipresente zeta, mientras en una gigantesca pantalla situada detrás de él se proyectaba una y otra vez el lema oficial de la precampaña, «la mirada positiva», que se alternaba con las imágenes de los ojos azules de Rodríguez Zapatero.
El acto se inició con la proyección de un vídeo realizado por las Juventudes Socialistas que recuerda la noche electoral del 14 de marzo del 2004, en la que los jóvenes gritaban a Zapatero «¡No nos falles!», y él se comprometió a que el poder no lo cambiaría. A continuación se suceden varios jóvenes que repasan algunas de las medidas aprobadas por el Gobierno, como la retirada de las tropas de Irak, la lucha contra el cambio climático, el aumento de las becas, las subidas del salario mínimo y de las pensiones mínimas, la Ley de Dependencia, la de Igualdad o la de matrimonios homosexuales, tras lo cual cada uno de ellos asegura: «A mí no me ha fallado». El vídeo finaliza con el «¡No, no, que el tiempo no te cambie!», de Tequila.
Con esta sintonía hizo también su aparición Zapatero junto a su esposa, Sonsoles Espinosa, algo inusual en actos multitudinarios. El presidente dejó esta vez en casa su vestuario de los mítines de fin de semana para colocarse el traje y la corbata de los momentos solemnes.
Un público entregado interrumpió varias veces su intervención con gritos de «¡Zapatero, no nos has fallado!», «¡duro con ellos!» (en referencia al PP) o «¡viva la madre que te parió!», lo que provocó su sonrisa.
El mitin acabó de nuevo con el «¡No, no, que el tiempo no te cambie!», que se convirtió en el himno de los 6.000 asistentes, muchos de los cuales portaban banderas del PSOE.