Al presidente del PP todos le quieren nombrar jugadores para las elecciones de marzo; ni Suárez, ni Felipe, ni Fraga, ni Carrillo soportaron tantas intromisiones
26 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.En la historia de la democracia no se recuerda un presidente de partido tan mediatizado como Mariano Rajoy . Todo el mundo quiere meter cuchara en su guiso, como esos entrenadores de fútbol a los que les quieren hacer la alineación el presidente del club y media directiva. En este caso, a Mariano Rajoy, entrenador capaz y buen candidato, le quieren nombrar jugadores -o vetárselos- tanto el presidente honorario del club, Aznar , como sus ayudantes, Acebes y Zaplana , e incluso los que anhelan su puesto de líder máximo, léase Esperanza Aguirre . Lo de Ruiz Gallardón , que no aspira a menos, es distinto.
Ni Suárez , ni Felipe , ni Fraga , ni Carrillo , ni Pujol y, por supuesto, ni Aznar, cuando fueron candidatos, tuvieron que soportar tantas intromisiones.
El único que parece respetarlo es el presidente fundador Manuel Fraga, quien camina visiblemente mal, pero su la cabeza le funciona mejor que la locomoción. Fraga es hombre que respeta a sus sucesores y en el recuerdo de todos está la teatral destrucción en público de la carta de dimisión sin fecha que, por si acaso, le había enviado José María Aznar recién nombrado.
Cuenta un informador canario que en la reciente campaña electoral a municipales y autonómicas a Fraga lo envió su partido a Fuerteventura y que en la espera de un acto dio apariencia de estar semidormido. El líder popular canario, José Manuel Soria , alias «Aznar en guapo», mote que le subyuga, le preguntó a don Manuel que cómo veía el momento actual de su partido. «Gallardón, querido amigo Soria, Gallardón», le respondió ante el pasmo del inquirente. Como quiera que lo atribuyó a un despiste, cometió el error de repetir la pregunta, lo que le supuso un análisis de esos que Fraga despacha en quince segundos: «Le digo que Gallardón. Los socialistas ganaron por mayoría absoluta en el 82 y tantas veces como les dejamos ocupar el centro. Tendremos que contar con gente que el electorado perciba como de centro o volveremos a perder».
Ese es el pulso que estamos viendo ahora mismo. Ruiz Gallardón, que, en su día, aspira a ser tan sucesor de Rajoy como Esperanza Aguirre, y en su derecho están ambos, de momento pelea por ser jugador del primer equipo que es el del Congreso de los Diputados y no tan solo líder indiscutible de la liga municipal.
Al ofrecimiento del mejor candidato que nunca tuvo el PP en Madrid -saca más voto que Esperanza en lo suyo y que Aznar cuando fue candidato por esa circunscripción- todos se han puesto a escribir o tachar en la pizarra lo que sólo corresponde al entrenador, a Mariano Rajoy. ¿Será posible que le dejen en paz hacer su equipo sin regalar a los socialistas el papel de perdonavidas que, lógicamente, aprovechan sin misericordia alguna? Que si no hay confianza en él, que si no manda, que si prefieren a Rato y no saben cómo decírselo? Hasta Pérez Rubalcaba , que bastante entretenido está con lo de ETA, los cayucos y la sangría de las carreteras, ha tenido tiempo para meter estocada. Y no digamos Pepe Blanco , que es al que corresponde, por oficio, poner hiel en las heridas del adversario.
Caballo ganador
Falta aún mucho -o si se prefiere muy poco- para el 2 o el 9 de marzo electoral. El panorama de las hipotecas, que ya conocen un euríbor récord desde el 2005, se puede ensombrecer; y el precio del petróleo agravarse y el del terrorismo, de cualquier signo, recrudecerse. Para Zapatero las cosas pueden ir a peor, pero no mejorar, necesariamente, para su oponente. Estos meses deberían concederse a Rajoy como una moratoria, sin meterse en lo suyo, para dejarlo trabajar. Todo lo que se enreda en su partido sólo perjudica a Rajoy y al PP y el único que sale relativamente beneficiado es Ruiz Gallardón. La opinión pública, más allá de Madrid, lo va percibiendo como el hombre de centro, el caballo ganador cuando lo sacan a la pista, el mejor candidato de repuesto si a Rajoy no le salen bien las cosas. Si pierden con él fuera de la lista, quienes le han cerrado la puerta no tendrán legitimidad para mantenerlo en la cuadra.
Primer atentado
Entretanto ETA ha conseguido, a la quinta, un atentado con coche bomba, afortunadamente sin víctimas mortales. Datos a tener en cuenta: han comenzado por la Guardia Civil, cuando tras la tregua de Aznar comenzaron matando a un militar. El primer atentado en el País Vasco y entonces en Madrid, quizá porque su capacidad operativa es limitada. El coche se alquiló en Portugal, su base logística principal porque Sarkozy los fustiga policialmente con informaciones del servicio secreto español. En la madrugada del sábado no funcionaban en Durango los inhibidores de frecuencia que hubieran evitado la explosión -si ésta se hubiese inducido mediante mando a distancia-, algo extraño porque Rubalcaba sugirió horas antes la inminencia de un atentado, etcétera.
Pero el tiempo transcurrido desde que rompieron conversaciones con el Gobierno salva a Zapatero. El PP, que ha vivido casi toda la legislatura de la explotación de ese filón, no va a poder sacarle mucho más partido ahora. Desde entonces han caído cinco comandos y gente de la dirección, se ha devuelto a la cárcel a De Juana y Otegui , se ha permitido que la derecha navarra siguiera gobernando aunque al coste de una sangría de militantes en el socialismo navarro. «No podíamos arriesgarnos a pactar con Zabaleta , aunque es sin duda un antiviolento, y tener que asistir al entierro de un concejal de UPN asesinado por ETA», comenta a este periódico un alto cargo de la dirección socialista.
El partido, como se ve, está completamente abierto. Comienza la liga y Zapatero y Rajoy pugnan por ser campeones de invierno.