Los agentes dicen que rompió el cristal trasero pese a estar esposado
21 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.EL PUNZÓN POLICIAL, AUTORIZADO. La Generalitat de Cataluña aprueba el uso del «kubotán» por los agentes de la policía autonómica. Varios sucesos ocurridos en las últimas semanas han puesto en solfa los procedimientos de los Mossos d'Esquadra. Hay quien considera que se han cometido excesos a la hora de meter en cintura a acusados o sospechosos. Y en el peor momento para el cuerpo, el fin de semana ha traído una historia que proyecta sombras sobre la actuación de los agentes. Lo que en principio no era más que el traslado rutinario de un sospechoso a una rueda de reconocimiento ha terminado con el individuo, un joven de 22 años, en estado de coma. En la tarde de ayer lo mantenían con vida en el centro hospitalario y había escasas esperanzas de que sobreviviese. Los mossos metieron a Sergio Carmona en un coche patrulla de Badalona el domingo a primera hora de la tarde. Según la versión policial, el apresado, que iba esposado, rompió la ventanilla trasera de una patada y salió del habitáculo con el coche en marcha. A continuación cayó sobre el capó y, al frenar bruscamente el agente que conducía, rodó sobre el asfalto, se golpeó la cabeza y se produjo un traumatismo craneoencefálico severo. Sin embargo, su madre cuestiona la versión de los agentes, ya que considera imposible que rompiese el cristal con las esposas puestas. Ayer, Bernat Baró, responsable de los Mossos en Badalona, respaldó la versión de los policías y explicó que la intención del joven era huir al pasar cerca de la zona en la que residía y que «conocía bien». Según Baró, la versión policial puede ser corroborada por numerosos testigos, ya que en la zona «se estaba celebrando una fiesta popular». El «kubotán», aprobado Sólo 24 horas antes de este suceso, decenas de mossos habían tenido que emplearse a fondo ante una manifestación de okupas en el centro de Barcelona que acabó con enfrentamientos importantes. Un manifestante, detenido horas después, rompió la nariz de un puñetazo a un agente. En la carga, los policías utilizaron el kubotán, un punzón de plástico. Su uso generó fuertes protestas por parte de los manifestantes, que aseguraron que se trataba de un arma no reglamentaria. Ayer, sin embargo, el jefe de los Mossos en Barcelona, Joan Miquel Capell, indicó que el kubotán «no tiene consideración de arma», y explicó que algunos agentes lo llevan en el cinturón porque les ayuda a reducir a una persona que se resiste a su detención. También el consejero de Interior, Joan Saura, ha apoyado públicamente a los policías. A la lista de recientes actuaciones problemáticas del cuerpo autonómico hay que sumar la muerte, hace menos de un mes, de un esquizofrénico en la localidad de Arens de Mar, a cuya actitud violenta y amenazante respondió un agente con un disparo que acabó resultando mortal.