«Si se consiguen, se consiguen», dice don Juan Carlos en una charla informal con periodistas El monarca da a entender que no hay paralelismos con la situación en España
09 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El Rey calificó ayer de «muy importante» el resultado del proceso de paz en Irlanda del Norte, que el pasado martes fructificó, tras cuatro décadas de violencia y más de 3.000 muertos, en la formación de un Gobierno autónomo para la región integrado por independentistas católicos y unionistas protestantes, antes enemigos irreconciliables. El jefe del Estado recordó que este éxito «ha costado más de diez años» e indicó que en este tipo de procesos «hay que ir con calma, pero hay que intentarlo, si se consigue, se consigue». Don Juan Carlos hizo estas declaraciones durante una conversación informal en la Dirección General de la Guardia Civil con representantes de distintos medios de comunicación. Cuestionado por los periodistas, el Rey dio a entender con gestos que no existen paralelismos entre los procesos de Irlanda del Norte y de España, y evitó en todo momento cualquier referencia al diálogo del Gobierno con la banda terrorista ETA. El monarca ensalzó la figura del primer ministro británico, Tony Blair, quien afirmó que lo ocurrido en el Ulster puede servir de «lección para cualquier lugar en conflicto». El Rey mostró su agrado por las imágenes de Blair sentado a la mesa junto al unionista Ian Pasley, ahora ministro principal del Ulster, y al líder republicano Martin McGuinnes, viceprimer ministro. A continuación rechazó pronunciarse acerca de asuntos de política nacional y respondió que él está «por encima». Durante su visita a la sede principal de la Guardia Civil, don Juan Carlos estuvo acompañado por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, por el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, y por el director general de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida. Al término de una reunión con los cargos políticos y todos los generales de la Guardia Civil destinados en Madrid, inspeccionó en el patio de armas algunos de los medios materiales y tecnológicos con los que cuenta ese cuerpo. Así, estuvo en el laboratorio móvil de criminalística, diseñado especialmente para su desplazamiento en zonas afectadas por catástrofes u otros incidentes de especial relevancia. El laboratorio, cuyo valor asciende a 700.000 euros, está instalado en el interior de un camión equipado con material para la toma de muestras.