«Ciberfuga» con final feliz

La Voz EFE | MURCIA

ESPAÑA

Regresa a su casa una joven de 14 años tras una semana desaparecida La menor viajó de Murcia a Valencia tras citarse con un chico que conoció en un chat

29 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La joven de 14 años Jessica R.?G., que se encontraba en paradero desconocido desde el día 21, regresó ayer de madrugada voluntariamente a su casa de El Palmar (Murcia) tras discutir y «recibir una bofetada» del amigo con el que se encontraba en Valencia, según explicó su madre, Ana Ruiz. Esta adolescente había conocido al chico a través de un chat (foro) de Internet y se fugó de su casa para encontrarse con él. Para su madre, Jessica actuó ese día, más que por amor, guiada por «los pájaros que tiene en la cabeza cualquier joven de su edad», porque, según comentó, «sólo conocía al chico de Internet». La joven volvió en autobús en la tarde del sábado a Murcia y, por miedo a las represalias de su madre, se puso en contacto con una amiga para avisarla de su regreso. Ana Ruiz, que estaba dormida cuando su hija llamó cerca de las cuatro de la madrugada al timbre de casa, contó que Jessica y su amiga estuvieron algunas horas en una zona de bares del centro de Murcia, y finalmente hablaron con la madre de la segunda menor para explicarle lo ocurrido. «Fue a partir de ahí cuando esta mujer y su hija trajeron a Jessica a casa», comentó. La desaparición de la adolescente se hizo pública a raíz de que la capital del Turia amaneciera llena de carteles con fotografías de Jessica pidiendo datos sobre su localización. Ana Ruiz García, que también contó su historia en programas nacionales de televisión y confiesa ahora sentirse «agotada psicológicamente» por la situación vivida, añadió que su hija le contó «que sentía miedo de que la policía la detuviera al haberse hecho pública su huida». Explicó que el sábado discutió con su ciber-novio , que éste le dio un bofetón en la cara y que el padre del joven, de 16 años, le pagó el billete de vuelta a casa. «Estos ocho días habrán sido horribles para ella por lo que cuenta», afirmó su madre, puesto que «no se llevó ropa y dice que tenía que lavar a mano lo poco que tenía». Esta madre soltera expresó emocionada que la historia de Jessica «tiene un final feliz». Contó que su hija suele tener «arrebatos», cambios de humor y discusiones frecuentes «propias de la edad del pavo», y que en alguna otra ocasión había abandonado la casa pero «siempre volvía por la noche». Ahora, Ana Ruiz García tiene previsto pedir a un psicólogo ayuda para su hija y también para ella porque «no es fácil» sobrellevar su situación, dijo.