El presunto cerebro de la trama de corrupción de Marbella cumple un año en prisión

La Voz EFE | MARBELLA

ESPAÑA

01 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El ex asesor de Urbanismo en el Ayuntamiento de Marbella (Málaga), Juan Antonio Roca, al que el juez que instruye el caso Malaya, Miguel Ángel Torres, considera el presunto cerebro de la trama de corrupción municipal, ha cumplido un año en prisión preventiva por esta causa. Roca se encuentra internado en la cárcel de Albolote (Granada), donde fue trasladado hace casi seis meses desde el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre (Málaga). El ex asesor urbanístico fue detenido en la primera fase del caso y el juez que lo instruye mantiene que es dueño, entre otras propiedades, de inmensas fincas, un palacio, dos hoteles y un helicóptero y que controlaba y dirigía las decisiones municipales por encima de la que fuera alcaldesa de Marbella, Marisol Yagüe, también imputada en la causa. El magistrado acusa a Roca de los delitos de blanqueo de capitales, contra la Hacienda Pública, cohecho, tráfico de influencias, prevaricación como inductor, alteración de los precios en concursos y subastas públicas, malversación de caudales y contra la flora y fauna, entre otros. Durante los 365 días que ha pasado en prisión, el ex asesor ha conocido el fallecimiento de su padre y su madre -en abril y en septiembre de 2006, respectivamente-, a cuyos entierros no asistió al no autorizar el juez su salida de la cárcel sin custodia policial. Esposa y cuñado El pasado 14 de marzo fueron detenidos en el marco del caso Malaya la esposa y el cuñado de Roca, a los que se imputa un presunto delito de blanqueo de capitales, que eludieron la prisión tras abonar unas fianzas de 90.000 y 60.000 euros, respectivamente. También fue arrestada la hija del ex asesor urbanístico acusada del mismo delito, que fue puesta en libertad con cargos tras prestar declaración ante el magistrado. Un centenar de detenidos, más de mil cuentas bloqueadas y la intervención de bienes valorados en 2.400 millones, entre los que figuran obras de arte, fincas, ganaderías e, incluso, una tigresa, resumen la magnitud de la operación.