?uando todavía faltan más de dos meses para las elecciones autonómicas y municipales, los candidatos populares dedican gran parte de sus jornadas a inaugurar todos aquellos proyectos en los que llevan años trabajando para que entren en funcionamiento ante de los comicios. Tantos son los actos que están realizando estos días, y que se prolongarán hasta horas antes del 27 de mayo, que ayer simultanearon inauguraciones. Así, mientras la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, se desplazaba a Leganés para inaugurar la primera fase del Bosquesur, el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, se presentaba en la avenida de Portugal para abrir un nuevo túnel de la refoma de la M-30, en este caso el que discurre entre esta avenida y la glorieta de San Vicente, que da entrada a la ciudad a los vehículos procedentes de la nacional V (carretera de Extremadura). La jefa del Ejecutivo autonómico, con ropa y calzado deportivo, estrenó las primera 120 hectáreas arboladas del que será gran parque forestal del sur de la región. En un futuro se extenderá por 900 hectáreas (nueve veces el parque del Retiro) a través de un corredor verde de 23 kilómetros que pretende unir los municipios de Leganés, Pinto, Alcorcón, Getafe y Fuenlabrada. La primera fase del proyecto que se abrió ayer al público ha supuesto una inversión de más de ocho millones de euros, con los que se han plantado 120.000 árboles y arbustos autóctonos, como alcornoques, encinas, fresnos y quejigos. Este área cuenta con diversas zonas recreativas, que incluyen espacios de juegos infantiles, un circuito deportivo, una laguna artificial y una red de caminos de más de nueve kilómetros de longitud. A la misma hora, el regidor de la capital puso punto y final a 22 meses de obras, en los que se ha construido un subterráneo que permitirá que 60.000 vehículos diarios entren al centro de la ciudad desde la avenida de Portugal. Eso sí, todavía faltan por abrir las conexiones de este túnel con la M-30 en sentido norte, que se hará la próxima semana, y hacia el sur, que se retrasará hasta que se termine el subterráneo de la circunvalación paralela al río. Ambos líderes coincidieron en resaltar que sus actuaciones aumentan la calidad ambiental que disfrutan los madrileños y sirven para llevar a cabo un reequilibrio territorial. Además, mientras que para Aguirre es «un sueño cumplido», para Gallardón es «una auténtica revolución».