Rodríguez Zapata también redactó un informe sobre el Estatut El magistrado fue uno de los que votó a favor de apartar a Pérez Tremps del debate en el tribunal
14 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente catalán, José Montilla, anunció ayer que los servicios jurídicos de la Generalitat están analizando si el magistrado del Tribunal Constitucional Jorge Rodríguez Zapata puede ser recusado por haber elaborado un informe sobre el Estatut, tal y como sucedió con el juez Pablo Pérez Tremps por una causa similar. «A la vista de los argumentos que han llevado a seis magistrados de este tribunal a tomar esta decisión, nos vemos obligados a analizar si algún otro magistrado puede incurrir en la misma causa de recusación», dijo Montilla. «Si fuese así, el Govern actuará en consecuencia», aseguró en alusión a Zapata. En la sesión de control en el Parlamento, Montilla lamentó que una «exigua mayoría de este tribunal ha decidido recusar» a Tremps por realizar un estudio «antes» de entrar en el Constitucional. El presidente lo consideró «una decisión sin precedentes» y que «comporta, sin duda, un cambio en la interpretación, hasta ahora restrictiva, de las causas de recusación» de los miembros de ese tribunal. El magistrado Rodríguez Zapata, que el pasado día 5 votó a favor de la recusación de Pérez Tremps, reveló el martes que también elaboró un estudio sobre temas relacionados con el Estatuto de Cataluña antes del inicio de la reforma de ese texto. El magistrado admitió en un voto concurrente que es el autor del estudio Evolución de la aplicación de los principios contenidos en la Carta Europea de Autonomía Local por la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo . «Sometí a la consideración del pleno su alcance, sin que ninguno de sus miembros expresase la más mínima duda sobre la procedencia de mi intervención», indica el magistrado, que ha querido así «completar un punto» que, según dice, sólo a él le afecta. Para una fundación privada El estudio, que la Generalitat de Cataluña mencionaba en sus alegaciones contra la recusación de Pérez Tremps, fue encargado a Rodríguez Zapata por la fundación privada Carles Pi i Sunyer antes del inicio del proceso de reforma del Estatuto.