Zapatero y Rajoy reclaman unidad en el Congreso, pero ni se saludan

Alejandro Posilio

ESPAÑA

El líder del PP ofrece consenso sobre ETA, el modelo de Estado y la memoria histórica El presidente del Gobierno afirma que bajo ningún concepto adelantará las elecciones

06 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El vigesimoctavo aniversario de la Constitución sirvió para que tanto el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, reclamaran la unidad de las fuerzas políticas que ambos lideran. Pero una cosa es decirlo públicamente y otra muy distinta llevarlo a cabo, puesto que ayer, en la recepción en el Congreso de los Diputados, ni siquiera se saludaron. Aunque el presidente del Congreso, Manuel Marín, pidió en el discurso institucional a los partidos políticos volver al entendimiento en los grandes asuntos de Estado, en ningún momento del acto se vio a Zapatero y a Rajoy mantener conversación alguna, ni siquiera saludarse, como ratificaron ambos a la salida de la Cámara baja. Marín emplazó a todas las fuerzas políticas a recuperar la unidad y el entendimiento en las «cuestiones cruciales» y, en especial, en el proceso de paz en Euskadi. «Respetando el Estado de Derecho, respetando las decisiones de los tribunales y no olvidando el sufrimiento de las víctimas, debemos intentarlo», afirmó. Después, en su comparecencia ante la prensa, Zapatero subrayó que parece razonable que «en este momento hubiera disposición por parte de todos a arrimar el hombro», y que «siempre se ha intentado e intentará que así sea». El presidente del Gobierno insistió en que mantiene su expectativa de que quienes «han estado apoyando la violencia, vayan por el camino de la democracia y de la libertad, y que tengan el valor de hacerlo». Luego, con los periodistas, aseguró que «bajo ningún concepto» el proceso de paz en el País Vasco provocará un adelanto de las próximas elecciones generales. Finalmente le tocó el turno a Mariano Rajoy, quien en su intervención ofreció al Gobierno el «consenso necesario» sobre la política para acabar con ETA, sobre el modelo de Estado y para no hacer de la memoria histórica un asunto de enfrentamiento entre españoles. Asimismo, el presidente del PP exigió una vez más a Zapatero que abandone «cualquier tipo de contacto político» con la banda terrorista y Batasuna, y vuelva al pacto antiterrorista.