Duros ataques de la oposición en la segunda jornada del debate del estado de la región La presidenta replica que la «división»y «los problemas de estabilidad» están en el PSOE
20 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l líder de la oposición regional, Rafael Simancas, aceptó el retó que le realizó el martes la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y entró en campaña electoral con un duro discurso en el que acusó al Gobierno autonómico de aumentar las desigualdades sociales y provocar el deterioro de los servicios públicos. Pero como las elecciones regionales están proximas, aprovechó la ocasión para presentar su «propuesta de cambio». Si Aguirre en su discurso llevó a cabo toda una oferta electoral, incluida la medida más llamativa de rebajar un punto el tramo autonómico del IRPF, Simancas enumeró todas las necesidades que la región tiene en estos momentos y que no serán satisfechas por las políticas del PP y sí por sus compromisos cuando gobierne. «Madrid necesita un Gobierno que trabaje exclusivamente por el interés público, que crea en los servicios públicos y los defienda, que esté dispuesto a cooperar lealmente con todas las instituciones, cualquiera que sea su color político. Usted no lo hará y yo sí lo haré». Y añadió: « Madrid necesita una educación de calidad que sea fuente de igualdad para todos. Tambien necesita una sanidad pública en la que la salud de todas las personas valga lo mismo y se proteja de igual manera. Usted no cree en esa educación ni en esa sanidad y no las defenderá. Yo sí lo haré». Tras enumerar todas aquellas actuaciones que diferenciarán a ambas fuerzas políticas, y «pensando en los ocho meses de legislatura que restan», Simancas ofreció cinco acuerdos para «salvar su legado»: elevar el gasto educativo un 25%, revisar los contratos de construcción y gestión de los nuevos hospitales, un plan de estrategia territorial que racionalice el urbanismo madrileño, un plan de movilidad sostenible y un acuerdo social e institucional para promover la convivencia y la integración de los inmigrantes. Previamente, el portavoz socialista acusó a Aguirre de dedicar los tres años de la legislatura a la pelea constante con el Gobierno central y con su propio partido, así como a la propaganda y a los favores selectivos por debajo de la mesa. «Cuando se le acabaron los contrincantes en el bando contrario los ha buscado en su propio partido. Mírese ese complejo que tiene usted con Ruiz-Gallardón», resaltó. Por su parte, la presidenta replicó que la «división» y «el follón interno» que sufre el PSOE es «el auténtico problema para la estabilidad institucional de España». Y añadió: «El PSOE se ha convertido en una especie de confederación de partidos independientes, que ni siquiera el poder es capaz de unir. Además, sus votantes no saben si apoyan un proyecto para hacer una España federal, confederal o una unión de estados independientes».