Las críticas del PP y de la AVT dificultaron su labor de apoyo a los afectados por el terrorismo El Gobierno suprime el Alto Comisionado un año y medio después de crear el cargo
08 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.TXAPOTE SUMA YA 179 AÑOS DE CÁRCEL. La Audiencia Nacional lo condenó ayer a 29 por el asesinato del sargento Morcillo en 1994. El Gobierno destituyó ayer al Alto Comisionado para la Atención a las Víctimas del Terrorismo. Tal y como él mismo había anunciado, Gregorio Peces Barba abandona así un cargo en el que no ha alcanzado praáticamente ninguno de los objetivos que se fijó cuando el 17 de diciembre del 2004 fue designado por el presidente del Gobierno. Al contrario, el alto comisionado se encontró desde el principio con dificultades para desarrollar su labor. A las duras críticas del PP por la forma en la que fue nombrado se sumaron los feroces ataques de la Asociación Víctimas del Terrorismo, que casi desde el primer día exigió su dimisión. El Gobierno ha aprovechado los importantes cambios en el Ministerio de Interior para justificar no sólo el cese de Peces Barba, sino la desaparición de la figura del alto comisionado. Sus funciones pasan a ser asumidas por la nueva Dirección General de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, que dependerá directamente del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. El ex presidente del Congreso y rector de la Universaidad Carlos III abandonará el cargo sin ver siquiera culminada una de sus propuestas, como es la reforma de la Ley de Víctimas, cuyo anteproyecto dejó en la mesa del Gobierno y que se debatirá en el próximo período de sesiones. Peces Barba mantuvo un duro enfrentamiento con el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, que le acusó de haberle sugerido hacer aportaciones para la negociación con ETA. Tras romper relaciones, Alcaraz convocó manifestaciones contra la negociación con la banda en las que se pedía también la dimisión del alto comisionado. Muy distinta fue la relación con la Asociación 11-M-Afectados por le Terrorismo, cuya portavoz, Pilar Manjón, siempre alabó la labor de Peces Barba y ayer lamentó su marcha. Roces con el Gobierno Pero el alto comisionado tuvo también diferencias con el Gobierno, como cuando tachó de «ilegal» y de «ofensa a las víctimas» la entrevista entre el lendakari Ibarretxe y el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi. En otra ocasión, Peces Barba se mostró menos «optimista» que el presidente del Gobierno en torno a posibilidad de culminar un proceso de paz con ETA. Ayer, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció que Peces Barba recibirá la Gran Cruz de la Real Orden Española de Carlos III, alabó su labor «no siempre reconocida» y su «altura moral indiscutible». La vicepresidenta del Ejecutivo recordó también que el alto comisionado no cobró ningún sueldo durante el desempeño de su cargo, ya que sería incompatible con su función de rector de la Universidad Carlos III, que siguió ejerciendo en todo este período.