Entrevista | Xavier Frías Conde Aunque nació en Salamanca, su vinculación familiar con Galicia, estrechamente establecida a través del idioma, marcó de forma determinante su actividad profesional
04 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.No nació en Galicia, pero Xavier Frías Conde ejerce de gallego a través del idioma. Las raíces de su familia se hunden en la tierra fronteriza de Asturias y Lugo, la zona del Eo-Navia, donde este doctor en filología románica estableció los vínculos que le llevaron a considerar el gallego como «lengua propia», como él mismo señala. Y esa relación íntima con el idioma marcó su actividad profesional futura, pues Frías es, además de profesor en la Universidad Complutense de Madrid y en la de Bohemia Occidental, en Chequia, escritor, «en gallego», como apunta, y especialmente para niños y jóvenes, además de traductor e investigador de esa lengua que ha elegido como seña de identidad. -¿Qué diría de sí mismo a modo de presentación? -Nací en Salamanca. Tengo familia allí y también en la zona del Eo-Navia. Y de esa vinculación familiar es de donde surgen los lazos con el idioma. Desde siempre tuve esa vinculación que me llevó a considerar el gallego como la lengua propia. A veces, cuando escribo, uso el gallego local de Asturias, pero mayoritariamente el gallego estándar. También he hecho investigación de la lingüística gallega. Mi tesis doctoral fue sobre el gallego exterior, desde Asturias hasta Cáceres. -¿Y por qué eligió ese tema? -La verdad es que lo que yo quería hacer era un estudio sobre el gallego de Asturias, pero ya estaba hecho, así que decidí ser más ambicioso y amplié la investigación a todo el gallego exterior, es decir, Asturias, El Bierzo, As Portelas (Zamora) y el Valle de Xálima (Cáceres). Esa fue mi tesis doctoral, que leí en la Complutense en 1995. -Pero, al menos en Asturias, hay cierta resistencia a considerar gallego lo que ellos denominan «fala». -Creo que es un asunto político. Quienes nos dedicamos a la lingüística tenemos más criterios. El problema es que en España es casi una moda crear lenguas por decreto. Los Gobiernos lo practican mucho. Lo hicieron en Valencia, lo intentaron en Baleares¿ El caso de Asturias tiene una motivación política. Mi postura es clara: yo sé que lo que se hablaba en mi casa era gallego. -¿Llegó a vivir en Galicia en algún momento? -No. No viví nunca en la zona, aunque sí pasé períodos largos, vacaciones, etc. Llevo en Madrid desde el año 1974. Vine con mis padres siendo pequeño, con nueve años. -Iba a preguntarle que cómo le resultó adaptarse a Madrid, pero supongo que a tan corta edad no lo notaría... -Pues sí que lo hice. Fue un poco trauma llegar a Madrid, porque venía de una zona rural. Pero todo lo que soy se lo debo a esta ciudad, aunque desde hace año y medio resido parcialmente en Chequia, porque trabajo en la Universidad de Bohemia Occidental, en la ciudad de Pilsen, a 90 kilómetros de Praga. -¿Y qué imparte allí? -Pues soy docente de español, gallego y catalán. Es complicado, pero enseñar gallego en un lugar como Chequia merece la pena.