01 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.
Diez activistas de Greenpeace entraron ayer en la Bolsa de Madrid y, una vez que accedieron al parqué, anunciaron por sorpresa y ataviados con corbatas y chalecos verdes, el lanzamiento de una «Opa verde» con la que pretendían denunciar de forma simbólica el uso de «energía sucia». En el exterior, una treintena más de activistas se encadenaron en la entrada principal reclamando a las compañías el derecho a elegir energía limpia.