El presidente del Congreso, Manuel Marín, escribió ayer un nuevo capítulo en la crisis abierta entre esta institución y el presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Francisco Hernando, que se ha negado en dos ocasiones a acudir a la citación del Parlamento. Marín trasladó a Hernando un nuevo llamamiento de la cámara baja y le recordó que sólo goza de independencia en el ejercicio de su función jurisdiccional, porque la Constitución no le reconoce autonomía como máximo responsable del órgano de gobierno de los jueces. El presidente del Congreso hace una recomendación a Hernando de cara al futuro. «Sería muy conveniente acompasar el ejercicio de la función constitucional propia del CGPJ, como órgano de gobierno del poder judicial, con la debida prudentia evitando entrar o intervenir en el debate político». De lo contrario, le augura que tendrá que asumir las consecuencias de sus declaraciones porque «el legítimo juego democrático y la propia función de las Cortes conlleva el sometimiento a la libre crítica y al reproche». Marín se apoya en dos sentencias del Constitucional para discrepar de las excusas presentadas por Hernando para negarse a comparecer en el Congreso y le recuerda que algunos de sus argumentos ya fueron esgrimidos, sin éxito, ante esa corte en el 2003.