La convención del PP pretende retomar con el Gobierno el consenso contra ETA

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

Los populares proponen flexibilizar el mercado laboral y rebajar aún más el tipo máximo y mínimo del IRPF Rajoy redefine el ideario en su primer gran acto sin el tutelaje de Aznar.

02 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El PP abre hoy su Convención Nacional con el objetivo de renovar su ideario, definir el proyecto de oposición y buscar vías políticas para superar la incomunicación con el Gobierno y el aislamiento parlamentario. Durante todo el fin de semana, Rajoy tratará de retormar el consenso con el Ejecutivo en materia antiterrorista, sin renunciar a la firme oposición a una negociación con concesiones a ETA. Los populares creen que los últimos atentados de la banda han mermado el optimismo del Gobierno sobre el fin inminente de la violencia, y por ello ofrecerán ayuda a Zapatero. Prueba de ese nuevo lenguaje es la resolución que aprobará la convención, en la que se reafirma el compromiso de acabar con el terrorismo y se asegura que «el presidente del Gobierno cuenta para ello con el PP». Los populares proponen a Zapatero retomar la unidad contra ETA para abordar «juntos» el reforzamiento de los «mecanismos de prevención y represión» y los «cambios legales necesarios y posibles». Autoría del 11-M El documento, encargado por Rajoy a Ignacio Astarloa, no ahorra sin embargo críticas al Gobierno, al que acusa de haber «prescindido» del pacto antiterrorista y de crear «incertidumbre y una innecesaria y grave controversia social». En ese afán de recuperar el consenso, los populares exigen «lealtad recíproca y voluntad verdadera para acabar, sin subterfuigios, tacticismos, atajos o propaganda, con el terror». En otro punto del documento, el PP reclama que se aclare la «autoría» del atentado del 11-M y también sus «razones». La convención del PP supone el primer gran acto del partido marcado exclusivamenter por el liderazgo de Rajoy, dado que el anterior congreso estuvo todavía influenciado por el carisma de Aznar. Rajoy pretende que la convención le libre de la atadura de la oposición al Estatuto catalán y a la negociación con ETA, que han marcado hasta ahora casi toda su labor de oposición. De cara a las elecciones autonómicas y municipales, el líder del PP quiere introducir en la agenda nuevos temas que, a su juicio, están más próximos a las necesidades de los ciudadanos. Así, la resolución económica propondrá una liberación de los mercados y la «flexibilidad» del mercado laboral. El PP plantea además una reforma del IRPF alternativa a la del Gobierno que rebaje el tipo máximo al 40% y el mínimo al 12%. Igualmente, se propone una rebaja del impuesto de sociedades y nuevas deducciones para el ahorro a largo plazo fruto de la renta del trabajo. En la resolución que redefinirá el ideario del partido, sin renunciar a la herencia de Fraga y Aznar, se define al PP como una fuerza de «centro reformista» que engloba todo el espacio político que abarca el centro y la derecha surgidas de la Transición. Se definen también como un partido comprometido con los valores del «humanismo cristiano de tradición occidental», con la Constitución de 1978 y con los valores de la libertad, democracia y tolerancia.