En la actualidad, Balmoral cuenta con ocho empleados y es gestionado por tres jóvenes profesionales vinculados desde siempre a la casa: María Ángeles Ruiz, que creció entre la ilustre clientela del local, regentado por su padre, Miguel Ruiz; y Manuel Herrero y Agustín Nieva, que trabajan en el negocio desde los 14 y los 17 años respectivamente. Cuando el cantante Loquillo actúa en Madrid se hospeda en un hotel próximo y recala inexcusablemente en la concurrida barra del pub . Es un rito al que se apuntan muchos otros artistas de paso por la capital, como Jaime Urrutia, Ariel Roth, Enrique Bunbury o Antonio Martinez, de Malevaje. Pero ya en los tiempos de la movida madrileña lo visitaban celebridades como Alaska, Ana Curra, Paloma Chamorro o Javier Gurruchaga. Hace sólo unos meses, Restaura informó a los inquilinos de los bajos del edificio de Serrano esquina a Hermosilla de su intención de transformarlo para su posterior venta, sin precisar el uso que darán en el futuro al local que ocupa Balmoral. Empresarios de renombre como Amancio Ortega, presidente de Inditex, o los hermanos Cadarso y Xavier Roca participan en Restaura a través de Fonrestaura, la sociedad de inversión de esta empresa dedicada a la compra y rehabilitación de edificios. Hasta septiembre pasado, Restaura había invertido 300 millones de euros en la adquisición de 85.000 metros cuadrados en las zonas nobles de ciudades como París, Barcelona, Zaragoza o Madrid. Clientes y empleados confían en su continuidad: «Queremos vivir del negocio -comenta María Ángeles Ruiz-, pero no convertirnos en millonarios, lo único que queremos es conservar nuestras raíces, nuestra ilusión, porque Balmoral es muchísimo más que un trabajo; es nuestra vida, y lucharemos por mantener vivo su carácter irrepetible».