Aquí si cabe emplear ese lema «tradición-modernidad», tan utilizado muchas veces a tontas y a locas en el mundo de la gastronomía y el vino. Mr. Thomas Osborne Mann fundó a fines del s. XVIII su bodega en El Puerto de Santa María, that¿s a fact , y no es menos cierto que a partir de los setenta del siglo pasado, dos centurias después de su fundación, iniciaría una imparable expansión por otras zonas vitivinícolas, como esta Tierra de Castilla a la que pertenece el singular tinto que hoy comento, criado y elaborado en Malpica de Tajo (Toledo) y que resulta modernísimo, desde su sobria y a la vez expresiva etiqueta de diseño (cuatro rectángulos de diversos colores para cada una de las variedades, merlot, petit verdot, syrah y cabernet sauvignon que lo integran) hasta el proceso de elaboración. Se trata de un caldo audaz y algo temerario, con un atractivo color rojo picota, aroma de grosellas sin complejos y buena simbiosis con las aportaciones olfativas de la crianza. En boca se acentúan los ligeros recuerdos a torrefactos y el posgusto resulta armónico, redondo y persistente. PVP, 12 euros. Para más información: 913 080 318.