Juicio a dos parejas por la compraventa de un bebé en Motril

La Voz EFE | MOTRIL

ESPAÑA

La madre biológica se hizo pasar por la otra imputada al registrarse en el hospital La defensa pide que el pequeño, bajo tutela de la Junta, sea devuelto a una de las familias

06 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Dos mujeres detenidas por la presunta compraventa de un bebé quedaron en libertad bajo fianza tras prestar declaración en el Juzgado de Instrucción número 1 de Motril, donde ayer se presentaron voluntariamente los maridos de ambas, que figuran también como imputados. A las dos parejas, residentes en Huerta Carrasco, una barriada humilde de la localidad granadina, les han sido practicadas pruebas genéticas a instancia judicial para esclarecer quiénes son los padres naturales. La defensa de Juana F.C., la mujer acusada de comprar un bebé gestado por Mercedes B.G. y fecundado por el marido de la primera, solicitará al juez que el niño, ahora bajo la tutela de la Junta de Andalucía, sea devuelto a alguna de las dos familias. Juana -que es estéril- y su marido, Rafael, niegan que se haya producido una compraventa del bebé, que, sostienen, es hijo biológico de él, fruto de una relación extramatrimonial que mantuvo con Mercedes. «Buena relación» Los tres decidieron que Juana y Rafael se harían cargo del bebé, y el marido de Mercedes se mostró también de acuerdo al saber que el hijo no era suyo, según la defensa, que sostiene que entre ambas parejas existe ahora «muy buena relación». Recuerda, además, que el niño, antes de ser retirado por Asuntos Sociales, era visitado por su madre biológica. En esa buena relación se basa la petición de que el pequeño, que tiene seis meses, sea devuelto de nuevo o al matrimonio que se hizo cargo de él o a la madre biológica mientras se resuelve judicialmente el caso para que el bebé pueda permanecer en un núcleo familiar. La policía sostiene que el pasado mes de marzo, la madre biológica del recién nacido, que en esa fecha se encontraba embarazada, acompañada de la pareja interesada en adquirir el hijo que esperaba, fueron a una clínica privada de Roquetas de Mar (Almería), donde se seguía el embarazo. Llegado el momento del parto, Mercedes B.G. se dirigió desde Motril hasta un hospital de Granada capital, donde se hizo pasar por Juana F.C., dando el nombre y apellidos de ésta, con la intención de que legalmente el hijo fuera de esa mujer. El niño fue inscrito en el Registro Civil por los padres que lo adquirieron , figurando en el mismo como sus padres biológicos, lo que supondría un delito de usurpación del estado civil de un menor.