Zapatero dice que la negociación «marcha bien» y se aprobará un buen Estatuto para España Rajoy acusa al líder socialista de ser «el presidente de las tinieblas» por negociar en secreto
30 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Esquerra Republicana de Catalunya está dispuesta a negociar la formulación del término «nación» en el Estatuto, lo que supone un avance decisivo para que pueda aprobarse en el Congreso. Su portavoz, Joan Puigcercós, aseguró ayer que su partido no va a establecer condiciones sine qua non porque no se puede buscar el consenso imponiendo ultimatos. Es consciente, añadió, de que en la negociación «se pueden perder algunas plumas, lo que hay que intentar es no quedar desplumado». El dirigente republicano considera fundamental que Cataluña sea considerada nación, pero «dentro del Estado español». Esto abre la puerta a cambiar el artículo 1 del proyecto de Estatuto catalán, que en su apartado primero dice que «Cataluña es una nación», y en el segundo añade que «Cataluña ejerce su autogobierno mediante instituciones propias, constituida como comunidad autónoma de acuerdo con la Constitución y el presente Estatuto». Refundir dos textos La solución consistiría en refundir ambos textos en un solo artículo 1, para que quede claro que Cataluña es una comunidad autónoma, aunque sea una nación. La discusión, en ese caso, se centraría en si se mantiene textualmente la palabra «nación» o se cambia por un fórmula como «identidad nacional», como propuso Zapatero. En todo caso, Puigcercós se mostró convencido de que se aprobará el Estatuto, pese a que quedan escollos como la financiación y algunas competencias. El presidente del Gobierno expresó esa misma convicción durante la sesión de control del Congreso: «El dialogo y la negociación para tener un Estatuto reformado marchan bien. Vamos a tener, y no sé si a usted le gustará (en referencia a Rajoy) un Estatuto bueno para el autogobierno de Cataluña y el conjunto de España». Sin embargo, no quiso entrar en detalles sobre la negociación. Zapatero recomendó a Rajoy que abandone el «extremismo» y el «radicalismo» y no se quede «fuera de juego», como le ha sucedido al PP en la negociación de la LOE y el Estatuto catalán. El líder del principal partido de la oposición le había recriminando en su pregunta que esté negociando el Estatuto en secreto, por lo que lo definió como «el presidente de la oscuridad y las tinieblas», y no el de la transparencia, como presumía. Rajoy le reprochó haber roto los «consensos básicos» y hacer «guiños» e insinuar «pactos futuros» a Batasuna. «Usted está instalado en la indolencia y la falta de transparencia», afirmó. Zapatero respondió también a una pregunta de Llamazares sobre lo que llamó «los vuelos de la tortura» y le garantizó que el Gobierno mantendrá una «actitud vigilante».