Miles de personas disfrutaron del eclipse anular en calles y plazas

Alejandro Posilio LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

Numerosas empresas interrumpieron momentáneamente su labor para observar el fenómeno Los hospitales públicos atendieron en urgencias a seis personas por problemas oculares

03 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Miles de madrileños salieron ayer a las calles de Madrid para disfrutar del excepcional eclipse anular que se pudo comprobar nítidamente en la región. Calles, plazas, azoteas, parques y explanadas se inundaron de curiosos que no querían dejar pasar una oportunidad que se produce cada tantos años. La expectación fue tal que muchos trabajadores interrumpieron su actividad durante algunos minutos para contemplar en directo este fenómeno solar. Los actos que concentraron a más ciudadanos fueron los organizados por distintos centros científicos, en particular el Planetario, las universiades, el Jardín Botánico y el Museo Cosmo Caixa (Alcobendas). El eclipse también modificó los horarios de los colegios, ya que muchos de ellos impidieron que los alumnos salieran al recreo, para que no se lesionaran si lo observaban sin medios. Sin embargo, otros muchos centros había dotado de las gafas necesarias a los estudiantes y llevaron a cabo observaciones programadas del espectáculo celeste. El acto más populoso tuvo lugar en el Planetario de Madrid, donde se reunieron, según el subdirector, Telmo Fernández, entre 15.000 y 20.000 personas, y donde se repartieron gratuitamente 16.000 gafas. El eclipse fue comentado por un experto del planetario durante la fase previa y posterior a la anularidad y durante los aproximadamente cuatro minutos que duró la máxima ocultación del sol, momento en el que el silencio, roto sólo por un violín y los aplausos espontáneos del público, se adueñó de la contemplación. Entre las miles de personas congregadas en el Planetario se encontraban varios turistas de eclipse, que viajaron a Madrid para disfrutar del espectáculo. Otro lugar que concentró también un importante numero de personas fue el Jardín Botánico de la Universidad Complutense, donde profesores y alumnos se unieron a estudiantes de varios colegios de la región. Una contemplación más técnica y científica fue la que se hizo en la Facultad de Económicas de la UNED, también en Madrid, donde medio centenar de expertos y estudiantes siguieron la alineación de los astros, provistos además de potentes telescopios. El eclipse fue seguido masivamente en grandes localidades como Fuenlabrada, Leganés, Getafe, Aranjuez y Alcalá de Henares. En esta última, cerca de 3.000 personas se reunieron en la plaza de Cervantes, que se convirtió en un observatorio improvisado, con más de una veintena de telescopios, para poder contemplar durante unos minutos el eclipse. Por la mañana se produjeron colas en algunas ópticas para adquirir las gafas que permitían disfrutar sin daño alguno. Después, los hospitales públicos atendieron en urgencias a seis personas por problemas oculares.