El Gobierno insiste en que no cambiará la política penitenciaria y Vitoria apela a la humanidad Zapatero advierte desde Nueva York de que el proceso de paz será «largo, difícil y duro»
15 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El PSE se desmarcó ayer de la postura oficial del Gobierno y uno de sus portavoces abogó por poner fin a la política de dispersión de presos etarras. El secretario general del PSE en Guipúzcoa, Miguel Buen, cuestionó la validez de la medida y apostó por terminar con el «dolor añadido» que sufren los familiares de los reclusos que se ven obligados a realizar largos viajes para visitarlos a pesar de que «no tienen nada que ver con los delitos». «Habría que tratar de evitar en lo posible ese dolor, ese costo o ese sufrimiento añadido», señaló el dirigente socialista, que añadió que también hay que impedir que ETA tenga «comandos en las cárceles». Además, denunció que que los penales del País Vasco «están saturados y no es posible la reubicación ni siquiera físicamente». Por su parte, el Ejecutivo cortó de raíz cualquier especulación sobre un posible acercamiento de presos de ETA al País Vasco. La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, comunicó al consejero de Justicia del Ejecutivo vasco, Joseba Azkarraga, que ni se plantea, ni tiene en previsión acabar con la política de dispersión de reclusos etarras, sobre todo porque considera este alejamiento un instrumento útil para proteger a la sociedad. «La política de dispersión favorece el control de esos presos e impide que continúen con su actividad», señaló la directora. El consejero Azkarraga apeló, en velada referencia, al horizonte de una hipotética tregua de ETA para exigir al Gobierno que en el momento político actual «humanice» el trato a los internos de la banda terrorista a fin de solucionar el conflicto. «Si queremos dar pasos en este momento político nuevo, tenemos que darlos todos», dijo. Desde Nueva York, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se refirió a las informaciones y declaraciones sobre el fin de ETA y pidió a todos, ciudadanos y partidos políticos, prudencia ante un proceso «largo, difícil y duro». Zapatero recordó que «el deseo amplísimamente mayoritario, el objetivo de la sociedad española antes que cualquier otro, es ver el fin del terrorismo de ETA».