Pese al procedimiento, la Audiencia Nacional evita suspender la actividad del partido El juez señala que hace casi dos meses que el grupo da cobertura aparente a la banda terrorista
02 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska decidió imputar a siete dirigentes del Partido Comunista de las Tierras Vascas por integración o colaboración con la banda terrorista ETA. El magistrado admitió a trámite el pasado mes de julio una querella presentada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo a pesar de la rotunda oposición de la Fiscalía, que no ve delito alguno en la actividad del partido vasco. El próximo miércoles, el magistrado interrogará a los tres miembros del aparato de comunicación del PCTV, a los que acusa de integración en banda armada. Se trata de Juan José Petrikorena, Peio Gálvez y Joseba Cinkunegi. Al día siguiente les tocará el turno a cuatro de los miembros fundadores de la formación radical: los hermanos Javier y Juan Carlos Ramos Sánchez, Aritz Blázquez y Juan Manuel Rodríguez Fernández. Estos últimos están imputados por un supuesto delito de colaboración con organización terrorista. Estos interrogatorios se producen después de que el pasado 12 de julio Grande-Marlaska acordara la apertura de una investigación penal para comprobar si el PCTV selló una colaboración con ETA para cubrir el hueco de la ilegalizada Batasuna en el Parlamento vasco en las elecciones en las que el partido logró nueve parlamentarios con el apoyo masivo de los votantes de la izquierda aberzale. Ya durante el pasado mes julio, el instructor adelantó que, en su opinión, hay elementos que obligan a investigar si el PCTV puso sus listas electorales al servicio de la banda terrorista y asumió su proyecto político para burlar los efectos de la ilegalización de Batasuna y cumplir con el objetivo de la banda de «instrumentalizar las instituciones democráticas en beneficio de sus fines ilícitos». De ser así, explicó en su auto de admisión a trámite, los miembros de la dirección de la formación incurrirían en un delito de colaboración con ETA. Grande-Marlaska, tras analizar los datos incluidos por la AVT en la querella, señalaba hace casi dos meses que «el PCTV da cobertura aparente a la voluntad inequívoca de ETA» y que «ha podido favorecer las pretensiones de la banda» de disponer de un frente institucional y político. El partido bajo sospecha, sostenía Grande-Marlaska, es «esencial» en la estrategia de la banda terrorista ETA y sin la irrupción del PCTV en las instituciones vascas la estrategia etarra hubiese quedado reducida a cero tras las pasadas elecciones. Pese a la imputación de los dirigentes del partido, el magistrado mantiene su decisión de no suspender de forma cautelar las actividades del partido sospechoso, tal y como le solicitaba la AVT.