Madrid, Madrid, Madrid Mickey Rourke llegó a la capital para promocionar «Sin City», su último filme
05 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l que fuera mito erótico de los ochenta, Mickey Rourke, acaba de aterrizar en la capital para promocionar su última película, Sin City, que se estrenará el próximo día 12. Con un look desenfadado, el pelo rubio y una camisa estampada, Rourke no ha querido perder su imagen de chico duro. Y es que este filme rezuma violencia por los cuatro costados. La cinta lleva a la gran pantalla el popular cómic de Frank Miller. Según afirmó Mickey, «no es mi tipo de película, pero ha sido una oportunidad para relanzar mi carrera». Eso sí, el actor parece haber domesticado su lado más salvaje, ya que él mismo ha reconocido que antes era un «hombre sin reglas». Ni siquiera tuvo reparos en admitir haber arruinado su carrera y aseguró que ahora va a «mostrar su fortaleza de otra forma» En Sin City, Rourke interpreta a Marv, un matón que quiere vengar el asesinato de Goldie, una impresionante rubia que muere en su cama justo después de ofrecerle el único toque de amor que este hombre ha conocido en su vida. Ésta es una de las tres historias que se entrelazan en la película, una vertiginosa escalada de violencia y de efectos visuales para los que se han empleado las últimas tecnologías. Robert Rodriguez, intérprete de El Mariachi o El Desperado, es el director, junto con Miller, de esta película, en la que Rourke aparece irreconocible por el maquillaje, y las prótesis de la mandíbula, nariz y frente. El actor, que protagonizó, entre otras, películas como Nueve semanas y media, La ley de la calle y Fuego en el cuerpo, defiende el carácter violento de Sin city «porque se trata de un cómic, en la película la violencia es casi una broma». Y siguiendo con las ofertas de ocio.... Cante, guitarra, y baile. Todo esto y más, en el último espectáculo de la bailaora Belén Maya. Dibujos, como así se titula, es una obra que se estrenó en Pekín hace dos semanas y que se puede disfrutar desde hoy en la capital. Este montaje es el primer solitario de Maya desde hace siete años y se incluye dentro del ciclo de flamenco de los Veranos de la Villa. Esta función está formada por un flamenco tradicional muy íntimo y sin argumento. La bailaora, que nació en Nueva York en 1966 durante una gira de sus padres, trabaja desde hace siete años con la cantaora Mayte Martín, con la que ha formado una compañía y junto a la que ha creado el espectáculo Flamenco de Cámara. El espectáculo Dibujos se presentó en China el pasado 22 de julio durante el XX aniversario del hermanamiento entre Pekín y Madrid. Sin duda, la guitarra de José Luis Rodríguez, el cante de Falo, y las palmas de Ana Calí ayudan a Belén Maya a «expresar historias personales y sensaciones a través del baile. En la mayoría de sus números, utiliza el movimiento en espiral característico de su danza. Las influencias de Maya son muy diversas. Bebe del flamenco más tradicional pero también del contemporáneo. El Papa Benedicto XVI ha querido sumarse a la galería de pontífices y personajes relevantes de la historia de la Iglesia que se albergan en el Museo de Cera de Madrid. Gonzalo Pesa, portavoz del museo, explicó que el hecho de que se haya incorporado tan rápidamente la figura del Pontífice se debe a que «es la primera figura de la Iglesia católica y su elección se convirtió en una noticia universal». Saludando y con los brazos abiertos en alto, como cuando salió por primera vez al palco del Vaticano al ser elegido Papa. Ésta ha sido la postura elegida para inmortalizar en cera al Sumo Pontífice. La figura está esculpida en tierra cocida. Hayde Perez, el autor, lo empezó a realizar poco después de que el cardenal alemán Joseph Ratzinger se convirtiera en el sucesor de Juan Pablo II. Para realizar la escultura, que le llevó 72 horas, tuvo que basarse en imágenes y fotografías, pero lo cierto es que ha tenido más suerte que el resto de representantes de la Iglesia que están en el museo. Su réplica es mucho más fiel que la de su antecesor. El auténtico Benedicto XVI acudió ayer al Policlínico Gemelli de Roma a visitar a su hermano, el sacerdote George Ratzinger, que se recupera de una intervención en la que se le ha implantado un marcapasos. El pontífice, salió de Castendalgolfo, donde está pasando sus vacaciones, y tras aterrizar en el hospital saludó a muchos fieles congregados en la puerta.