Cae en Levante una red que traficaba con extranjeras y falsificaba tarjetas

Patricia Raduá VALENCIA

ESPAÑA

La banda obligaba a menores rumanas a prostituirse en clubes de Galicia y tres regiones más Una operación llevada a cabo en Santiago el año pasado facilitó las 22 detenciones

24 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a 22 personas, la mayoría de ellas de nacionalidad rumana, que integraban una red ilegal dedicada al tráfico de seres humanos, la prostitución y la falsificación de documentos, sobre todo, tarjetas de crédito, carnés de identidad y permisos de conducir. La banda estaba formada por 18 rumanos, un colombiano, un argelino y dos españoles, que actuaban como cabecillas de la organización. Los detenidos utilizaban a menores de edad a las que obligaban a prostituirse en clubes de Galicia y tres comunidades más. La policía les seguía la pista desde hacía dos años. Su caída ha sido posible gracias a la denuncia de una de las chicas, que fue obligada a prostituirse en el año 2003. En 2004, la Policía detuvo ya a 25 personas en Murcia y Santiago de Compostela en investigaciones relacionadas con la misma red ilegal. Tales detenciones condujeron a la pista de los líderes de la red en Rumanía y sus ramificaciones en Alicante y en Valencia. También contribuyó al satisfactorio desenlace del dispositivo los datos obtenidos a raíz del homicidio de uno de los presuntos integrantes de la red, Lucian Mihai Ispas, ocurrido en diciembre pasado en la localidad portuguesa de Valença do Minho. Aquel suceso se debió a las disputas entre los miembros de este grupo por el control de la explotación de mujeres rumanas en España. Siete pisos en Valencia La operación final se llevó a cabo de manera simultánea en siete pisos de esta última localidad. En uno de ellos, ubicado en la calle Duque de Mandas, los agentes localizaron a dos de los 22 detenidos, quienes apenas tuvieron tiempo de reaccionar. El resto operaban sobre todo desde locales repartidos por el barrio Marítimo de Valencia. En el marco de esta operación, la policía también ha precintado dos talleres clandestinos de Valencia donde los detenidos copiaban las tarjetas de crédito y falsificaban documentos de identidad y permisos de conducir españoles. En los talleres había documentación original para realizar las falsificaciones y también pasaportes falsos, ordenadores, escáneres, impresoras, máquinas plastificadoras y un vehículo. Los documentos falsos eran entregados a las menores para facilitar su entrada en España. Los agentes encontraron además diversas armas de fuego, minicámaras para obtener los números secretos de las tarjetas de crédito que después falsificaban y dinero en efectivo. Su objetivo era introducir a menores rumanas en nuestro país y, según la Policía, lograron explotar sexualmente a 20 mujeres, la mayoría niñas. Engañaban a las niñas Según José Nieto, inspector de policía, los detenidos buscaban a menores sin experiencia a quienes podían engañar con facilidad y a las que obligaban a prostituirse en clubes de alterne repartidos por Valencia, Murcia, Andalucía y Galicia. Los agentes solicitaron las correspondientes órdenes de entrada y registro a los juzgados que coordinan las actuaciones, el Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional y el de Instrucción número 2 de Molina de Segura.