La recién nacida fue retenida por una joven que engañó a la madre La abuela de la niña denuncia la falta de cámaras de seguridad y dice que «aquí entra quien quiere»
11 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El bebé recién nacido que fue raptado el martes de una habitación del Hospital del Mar de Barcelona en la que se encontraba con su madre fue encontrado en la tarde de ayer, envuelto en unos papeles, dentro de un ascensor de un edificio de Badalona. Su estado de salud es aparentemente bueno. De todas formas, la pequeña fue trasladada al Hospital Can Ruti de Badalona para someterla a un reconocimiento médico. Fue una vecina del edificio quien avisó a los Mossos d¿Esquadra de que se había encontrado a la niña envuelta en unos papeles. Según las fuerzas de seguridad, los hechos ocurrieron sobre las 19.30 horas del martes, cuando Mónica J. L. dejó a su hija en la habitación del centro hospitalario al cuidado de una chica de unos 20 años, aparentemente de etnia gitana, a quien acababa de conocer. Cuando regresó la madre a la habitación, ni el bebé ni la joven estaban allí. La joven y presunta autora del robo le explicó que estaba esperando precisamente a que su madre diera a luz en el mismo hospital y, al no poder asistir al parto, pidió permanecer en la habitación de Mónica J. L., con quien inició una conversación. Desaparición Según fuentes policiales, la madre salió un momento de su habitación y le pidió a la chica que vigilara al bebé, que también se llama Mónica, hasta que volviera. Al regresar al cabo de muy poco tiempo descubrió que la joven había desaparecido con su hija recién nacida, por lo que inmediatamente lo comunicó al personal del hospital. La policía sospecha de que la presunta autora del suceso salió con el bebé al exterior del hospital por una zona lateral que carece de cámaras de vigilancia. La investigación del caso corresponde ahora al grupo de homicidios de la policía, que trata de localizar a la joven que presuntamente pudo llevarse al bebé. Los familiares de la madre de la niña afirmaron que no conocen a la joven protagonista del suceso. La abuela de la pequeña, Rafaela Amador, había denunciado que «no se acercaron a nosotros ni un médico ni ningún responsable del hospital para interesarse por el estado» de la madre de la pequeña. Rafaela denunció la falta de seguridad del Hospital del Mar, «que no tiene cámaras de seguridad y aquí entra quien quiere», y aseguró que la dirección del centro hospitalario «quiere quitarse el muerto de encima al decir que fue una conocida nuestra la que robó a la niña». Por su parte, la dirección del hospital del Mar de Barcelona había confirmado los hechos en un comunicado en el que explicaba que la desaparición del bebé «tuvo lugar cuando la madre dejó, por un momento, a la niña a una desconocida, que desapareció llevándose al recién nacido». Afirma que «inmediatamente, el personal del hospital y del servicio de seguridad hicieron una batida por todo el recinto hospitalario, sin poder localizar al bebé ni a la mujer que se lo llevó, tras lo cual se denunciaron los hechos a los Mossos d'Esquadra, que empezaron inmediatamente las investigaciones». Asimismo, el director general del Salud Pública de la Generalitat, Antoni Plasencia, aseguró que el bebé «no estaba bajo tutela» del centro sanitario, porque «se encontraba en una habitación con su madre en el área de neonatos». A su juicio, se trata simplemente de un caso de «seguridad y de orden público y de un delito que está siendo investigado por la policía». Respecto a las medidas de seguridad del centro, remarcó que los hospitales no son prisiones ni lugares en los que la gente esté confinada.