Bono y Rumsfeld sellan la paz oficialmente entre España y EE.UU.

Magis Iglesias WASHINGTON

ESPAÑA

MD

El secretario norteamericano invita a «pasar página» sobre la retirada española de Irak El titular de Defensa mostró a su interlocutor los contratos firmados con Venezuela

03 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El ministro de Defensa, José Bono, fue recibido con honores en el Pentágono donde el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, certificó la recuperación de relaciones con España al anunciar que Estados Unidos quiere olvidarse del enfado que supuso la retirada unilateral de tropas de Irak ordenada por José Luis Rodríguez Zapatero a su llegada al poder. Un año después de abierta la crisis, el halcón norteamericano selló la paz con su homólogo español y proclamó la importancia de que España y Estados Unidos mantengan unas buenas relaciones en materia de Defensa. Bono, por su parte, no pudo por menos que declararse satisfecho y considerar «la misión cumplida». «Como ya dijo el presidente, en su día nos sentimos mal», comentó Rumsfeld en la declaración a la prensa cuando fue interrogado por las secuelas de la retirada española de Irak. «Ahora hay que pasar página y seguir adelante», añadió para concluir que «es muy importante que haya buenas relaciones para los dos países». La mejor prueba de la buena marcha de sus conversaciones la ofrecieron ambos interlocutores, quienes aseguraron que no hablaron de Irak en el encuentro y tampoco en las reuniones previas entre los responsables técnicos y la Comisión de Defensa de Alto Nivel. Tampoco el político norteamericano quiso echar leña al fuego cuando los periodistas le preguntaron por una posible participación española en el conflicto iraquí. «Eso depende de España», apuntó, y se negó a comentar la decisión que cada país pueda adoptar al respecto. Por el contrario, Rumsfeld puso de manifiesto que lo que más valora la Administración norteamericana de España es su participación en la reconstrucción y pacificación de Afganistán, donde considera que su actuación es «muy buena». En este sentido, elogió la oferta del Gobierno para entrenar a las tropas iraquíes y el ministro Bono informó de que los cursos previstos de desminado «son susceptibles de ampliarse» a otras disciplinas, que siempre se impartirían dentro del territorio español. «Creo que hemos puesto las bases para que las relaciones en materia de la Defensa entre Estados Unidos y España sean inmejorables», dijo el ministro español casi eufórico ante los periodistas con Rumsfeld a su lado. Reiteró que «en el ámbito del orden mundial no se puede concebir» la paz en el mundo sin Estados Unidos y prometió que en la lucha contra el terrorismo «no faltará nunca la apuesta española», en alianza con «los países libres y democráticos y con Estados Unidos». Venta de armas Para limar asperezas, durante la entrevista en el Pentágono, Bono afrontó abiertamente el contencioso más reciente que surgió entre España y Estados Unidos cuando la Administración Bush expresó sus quejas por la venta de armas a Venezuela. Según el ministro, fue él quien sacó a colación el asunto y aseguró a su interlocutor que España no vendió armas ofensivas al Gobierno de Hugo Chávez. Para probar su afirmación, mostró a su interlocutor los contratos firmados para la venta de material que considera destinado a la lucha contra el narcotráfico, patrulleras, barcos asfalteros y aviones de transporte. Cuando fue interrogado por los periodistas sobre este el particular y el embargo de armas de la Unión Europea a China, Rumsfeld concedió que «es normal que entre dos países aliados haya diferencias». Entrevista pendiente A pesar del resultado de la visita de Bono a Washington, la total recuperación de relaciones entre España y EE.UU. es aún una asignatura pendiente, como se puso de manifiesto cuando el secretario de Estado evitó responder a una pregunta sobre la entrevista pendiente entre Bush y Zapatero. «Es importante comprender que somos socios de una alianza militar», se limitó a apuntar Rumsfeld en referencia a la OTAN.