Un buque español se integrará por primera vez en una flotilla de EE.UU.

M. Cheda FERROL

ESPAÑA

US NAVY

La fragata ferrolana F-101 formará parte diez meses del grupo de combate del «Roosevelt» Defensa sostiene que el acuerdo es «un ejemplo más de las buenas relaciones entre ambos países»

26 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La moderna fragata Álvaro de Bazán (F-101) demostró en julio del 2003, durante unos ejercicios de tiro en Isla Wallops, Estados Unidos, que podría formar parte de una flotilla norteamericana sin que surgiesen problemas de interoperatividad. De la posibilidad al hecho quedaba un paso por recorrer aún, el que ayer dieron en Rota el jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza Soto, y el almirante norteamericano Michael G. Muellen. En virtud de un convenio suscrito por ambos, el citado buque se integrará durante diez meses en el grupo de combate del mítico portaaviones Theodore Roosevelt (CVN-71). Se trata de un concierto sin ningún precedente, «de un enorme calado estratégico», en expresión de un oficial general próximo a la negociación. «Nos están metiendo en el corazón de su propia casa», abunda. La F-101 se incorporará a esa agrupación naval en dos períodos: entre mayo y julio próximos, para diversos adiestramientos conjuntos en la costa este de EE.?UU., y desde septiembre de este año hasta mayo del que viene, ya dentro de la fase de despliegue del CVN-71, que, en principio, se desarrollará en el Mediterráneo y su entorno. «Será uno más del grupo -explican fuentes de la Marina-, sin distinción de ningún tipo, pero con ciertas disposiciones lógicas». La fragata conservará su pabellón, por ejemplo. Además, aunque cederá cierto grado de control, «retendrá lo fundamental, el mando pleno». O sea, aunque en medio de la experiencia George Bush decidiese enviar el Roosevelt y sus unidades de apoyo a la guerra, el Gobierno de Rodríguez Zapatero podría, si así lo quisiera, suspender de inmediato el recién firmado memorando de cooperación. El escudo antimisiles En una nota de prensa, el Ministerio de Defensa resaltó que el objeto de este proyecto es demostrar «la capacidad para integrar una fragata de esta clase [F-100] en un grupo de la US Navy» y «mostrar el nivel tecnológico de la industria naval española y la alta capacitación profesional de la Armada». ¿No es un guiño político también, en tiempos de tormenta Bush-Zapatero? «Es simplemente un ejemplo más de las buenas relaciones que ambos países vienen manteniendo en el ámbito de la defensa», respondió la pregunta un portavoz del departamento que dirige José Bono. La Álvaro de Bazán, botada en el astillero militar de Ferrol en octubre del 2000, se sentirá como en casa, pues dispone del mismo sistema de combate que los destructores de la clase Arleigh Burke y los cruceros tipo Ticonderoga que suelen escoltar el portaaviones. Es el Aegis, patentado y desarrollado por la multinacional de matriz estadounidense Lockheed Martin y preparado para participar en un hipotético desarrollo del escudo antimisiles.