Mas da la «última oportunidad» a Maragall para que pida disculpas

Paco Soto BARCELONA

ESPAÑA

TONI GARRIGA

Solicita un pleno extraordinario para debatir la crisis de las comisiones ilegales El PP anuncia una moción de censura si el Gobierno catalán no convoca de forma urgente al Parlamento

03 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Convergencia i Unió quiere que Pasqual Maragall se retracte en el Parlamento catalán de las acusaciones que vertió contra los anteriores responsables de Generalitat. A tal fin, la federación nacionalista presentó ayer una solicitud formal de pleno extraordinario para debatir «la crisis institucional y política originada por las declaraciones del presidente de la Generalitat en el pleno del pasado 24 de febrero», que se dedicó enteramente a analizar los dramáticos sucesos vividos en el barcelonés barrio del Carmel, y en el que Maragall acusó a los anteriores gobiernos presididos por Jordi Pujol de cobrar comisiones ilegales del 3% en las obras públicas. El presidente de CiU, Artur Mas, argumentó su solicitud por su intención de «darle la última oportunidad al presidente» Maragall, «para que se disculpe en toda regla en el Parlamento por sus veladas acusaciones». Aún así, el líder nacionalista aclaró que CiU tiene previsto presentar hoy una querella contra el president «con voluntad de retirarla si Maragall da marcha atrás en sus palabras». Mas precisó que «la rectificación no resolverá todos los recelos, porque hay daños que no se pueden curar fácilmente», pero «constataría la evidencia» de que las acusaciones del jefe del Ejecutivo catalán contra CiU «no fueron un exceso verbal, sino que cometió un error de gran magnitud». A juicio de Mas, «la embestida» contra los nacionalistas catalanes «es brutal» y esto no se arregla con una charla de café». No habrá acuerdo CiU-PP El presidente de CiU quiso aclarar también que «de ninguna forma» su grupo parlamentario apoyaría en la cámara autonómica una moción de censura presentada por el PP de Cataluña (PPC), cuyo presidente, Josep Piqué, anunció el miércoles la posibilidad de plantear la reprobación con el propósito de iniciar un debate sobre la crisis institucional y política que vive la comunidad autónoma. Mas recalcó que «quién presenta una moción (de censura) lo hace para ser presidente». Por lo tanto, agregó, en referencia a Piqué: «CiU, lo último que hará es votar para hacer presidente a alguien del PP» en Cataluña, «y menos a alguien que en su momento era un auténtico protegido del señor Aznar». Por su parte, el portavoz de PPC en el Parlamento catalán, Francesc Vendrell, anunció que su partido presentará hoy una moción de censura contra Pasqual Maragall «si en 24 horas el Gobierno catalán, o los grupos que lo apoyan, no solicitan por su cuenta un pleno extraordinario para abordar la polémica del cobro de comisiones». En las filas del tripartito, el consejero de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, manifestó que es Maragall quien debe decidir «si se debe convocar un pleno extraordinario del Parlamento». La presidenta del grupo parlamentario del PSC-CpC, Manuela de Madre, criticó el intento desesperado de CiU y del PP por «magnificar un incidente parlamentario para convertirlo en una aparente crisis institucional y política», porque «su única obsesión es acabar» con Maragall y «el Gobierno catalanista».